El optimismo de Dios
Hay un optimismo en Dios que discierne las posibilidades ocultas en el carácter menos prometedor. Él tiene un ojo avizor para los elementos escondidos de nobleza y promesa en una vida desagradable. Él es el Dios del temperamento difícil, el Dios de la personalidad retorcida, el Dios del inadaptado. Solo Dios vio al príncipe en Jacob. Él tiene una solución para cada problema de personalidad. Cuando entregas tu vida en sus manos para un tratamiento drástico y radical, Él pone en juego todos sus recursos de amor y gracia.
“A Jacob amé, mas a Esaú aborrecí” (Malaquías 1.3; Romanos 9.13), es una de las afirmaciones bíblicas que generan más perplejidad. En primer lugar, aunque el lenguaje nos parezca duro, la palabra “aborrecí” no siempre conlleva el significado que le damos hoy. En segundo lugar, la frase, como la usan tanto Malaquías como Pablo, se refería básicamente a las naciones: A los israelitas y los edomitas, descendientes de Jacob y Esaú. Dios no es arbitrario en su elección y no se lo puede acusar de favoritismo. Los términos emocionales indican más una función y un destino nacional. Judá, no Edom, fue elegida para la revelación progresiva de la historia.
La selección que hizo Dios de Jacob y el rechazo de Esaú fueron el resultado, no del capricho sino del discernimiento. Tras toda la crueldad y duplicidad de Jacob residía un deseo y una capacidad por lo espiritual. Esaú fue generoso y de gran corazón, pero ocultaba un aborrecimiento por lo espiritual.
A pesar de todas las debilidades y defectos manifiestos, el deseo de Jacob por lo espiritual le proporcionó a Dios una base para su búsqueda continua y sus tratamientos subsiguientes. Para el cristiano oprimido por el sentido de su defecto, hay un enorme aliento en este hecho. Pertenece a la naturaleza humana advertir lo peor en el carácter de nuestros prójimos, pero Dios siempre está buscando lo mejor. Él discierne claramente las ansias espirituales más profundas de tu corazón. Dios se le apareció cinco veces a Jacob. En cada ocasión, él corrigió un desacierto de su hijo intransigente y en cada ocasión le dio una nueva oportunidad.




February 2nd, 2012, 10:14 pm
Su Palabra es Clara, y el Espiritu Santo ayuda a comprender Los grandes misterios de nuestro Señor! Este articulo lo voy a compartir en la iglesia, se que serà de gran bendiciòn.