Sufrir por Cristo
Continuar la obra que Cristo vino a hacer incluye sufrir como Él sufrió. Seguirle significa que debes ser participante de su sufrimiento. Cristo dirigió toda su vida y ministerio para ir a Jerusalén y morir allí (Lucas 13.33). Él te dice: «Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán» (Juan 15.20). Jesucristo te pide que lo sigas hasta el sufrimiento: «Si alguno quiere venir en pos de mí, niéguese a sí mismo, y tome su cruz, y sígame» (Mateo 16.24).
Jesús no murió para hacerte la vida fácil ni próspera. Murió para quitar del medio todo lo que obstaculizara tu gozo eterno en la gloria de Dios. Te llama a seguirlo en su sufrimiento, porque esta vida de gozoso sufrimiento por Cristo demuestra que Él vale más que todos los tesoros por los que el mundo vive (Mateo 13.44).
Si sigues a Jesucristo porque Él te proporciona una vida fácil, a los ojos del mundo parecerá que amas lo que ellos aman y que Cristo simplemente existe para proporcionárselo; pero si sufres junto a Jesús en el camino del amor porque Él es tu tesoro supremo, a los ojos del mundo parecerá que tu corazón está afirmado hacia una fortuna distinta a la de ellos.
El dolor es temporal. Cristo no nos llama a sufrimiento eterno. «El que ama su vida, la perderá; y el que aborrece su vida en este mundo, para vida eterna la guardará» (Juan 12.25). «Todo el que pierda su vida por causa de mí y del evangelio, la salvará» (Marcos 8.35). Sufrir por Cristo es temporal. La complacencia en Él es eterna. Cuando Pedro le dijo: «He aquí, nosotros lo hemos dejado todo, y te hemos seguido», el Señor le respondió: «Cualquiera que haya dejado casas, o hermanos, o hermanas, o padre, o madre, o mujer, o hijos, o tierras, por mi nombre, recibirá cien veces más, y heredará la vida eterna» (Mateo 19.27, 29).
Nada se compara con el gozo de caminar a la luz con Jesús. Él te recuerda: «Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida» (Juan 8.12). Seguir a Jesús te conduce, sin dudas, por el sufrimiento y la muerte, pero el camino está iluminado de vida y verdad. Cristo cumple la promesa: «Yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo» (Mateo 28.20). Y afirma en Juan 15.11: «Estas cosas os he hablado, para que mi gozo esté en vosotros, y vuestro gozo sea cumplido».




July 8th, 2010, 6:29 pm
Jose, solo un comentario, la obra de Cristo esta completa, no hay nadie ni nada que la continue. La obra de Cristo fue el pago por los pecadores, el fue hecho pecado. Como sumo sacerdote esta sentado pues el sacrificio ya fue celebrado y aceptado.
April 19th, 2011, 9:34 pm
El espíritu Santo sigue la transformación en la persona. Todo hijo verdadero de DIOS si o si, tiene que ir al crisol para ser probado el metal.
April 19th, 2011, 9:36 pm
Que DIOS bendiga y ayude a todos los que en este momento están pasando por pruebas, persecución, tribulaciones, o están siendo aborrecidos por seguir a Cristo y su evangelio