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¿Qué es para ti un avivamiento?

Parece difícil definirlo, pero si no entendemos qué es un avivamiento espiritual tampoco seremos gran cosa en medio de él. ¿Qué es para ti un avivamiento? ¿Hasta que punto tiene que ver con tu relación con Dios? ¿Puede crear el hombre un avivamiento? ¿Cómo puedes estar seguro de que estás en un genuino avivamiento?
Espero tu opinión.



Comenta aquí (10)

  1. evaristo Dice:

    solo si es el Espiritu Santo que produce el avivamiento es del SEÑOR

  2. Sergio Dice:

    1. Es una manifestación del Espíritu Santo en mi vida.
    2. Depende de la consagración de mi vida para con Dios.
    3. No, el avivamiento viene del Espíritu Santo, es el fuego que hay dentro de mí, que se enciende con la alabanza y la adoración, porque hace crecer el fuego que hay dentro de mí.
    4. Yo no lo puedo determinar, es la manifestación del Espíritu Santo dentro de mí.

  3. Jose Dice:

    El Espitu Santo nos guia a toda verdad…
    el nos enseña a discernir lo verdadero de lo falso.

  4. ALLAN FRANCO Dice:

    Un avivamiento en la congregacion, no solo se refiere a la manisfestacion del Espiritu Santo, sino tambien se ve cuando una iglesia comienza a crecer y dar fruto y en cada servicio la gente recibe a Cristo como salvador y empieza a haber un crecimiento en todas las areas de la iglesia, ahora personalmente tambien empieza aver un crecimiento en todas las areas de mi vida y se manifientan los frutos del espiritu en mi, siendo un gran instrumento en las manos del Señor rescatando las almas para cristo. Aun con esto hay mucho mas que decir, tan solo es un breve comentario.

  5. La sierva del Señor Dice:

    Es avivamiento desde mi humilde opinión, es el despertamiento del espíritu que antes de llegar al senor estaba muerto y sin consciencia de dios. Al despertar iniciando la regeneración por medio del poder del Espíritu Santo, nos damos cuenta que es menester no sólo amar a nuestro Dios con todo nuestro ser, sino reconocer que nada somos sin Él, que debemos renovar nuestra mente diariamente para formar en nosotros la mente de cristo, buscar la amistad del Espíritu Santo, y sobre todo, la mayor adoración que podemos darle a nuestro Padre Santo, es la obediencia a su Santa y Bendita Palabra. El avivamiento no son los cantos y las danzas ni e emocionalismo puro, es la certeza de que tenemos un Dios vivo y verdadero

  6. La sierva del Señor Dice:

    Un marvilloso Dios con el que podemos tener una maravillosa relación y ser guiados diariamente y si seguimos sus instrucciones que recibimos cada dia al albear cuando buscamos traer su Santa y Bendita Presencia meditando en su Palabra, seremos entonces prosperados. Cuando ante la circunstancia no nos rendimos, sino que le decimos, Señor, yo confío en ti, sé que eres el único sabio, dame entendimiento para que vea lo que tengo que aprender en medio de esta tribulación y sabiduría para enfrentarla, como de tu propia fuerza y pon en mi tanto el querer como el hacer, para que pase y vaya al siguiente nivel de máxima adoración a ti, en el maravilloso nombre de Jesús.

  7. La sierva del Señor Dice:

    Dios les bendiga Evangelio.com, y a todos los lectores y participantes hermanos, amigos y que sean alumbrados con el rayo divino del Cristo inmaculado, Luz del universo y Sal de todo lo existente, conviertiéndoles asimismo y por la misma herencia a su Pueblo en Luz y sal del mundo, en eso consiste un avivamiento en la humilde opinión de esta hija de la Gracia.

  8. alberto Dice:

    ¿Qué dice la Biblia sobre avivamiento?

    El Señor dice a la iglesia de Sardis:
    “Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete.” (Apocalipsis 3:1-3)

    Esto es lo que significa avivamiento: la iglesia que está por morir, vuelve a vivir.

    ¿Cómo puede volver a vivir la iglesia?

    ¡Primeramente tiene que reconocer que está muerta, o por morir! La iglesia tiene que reconocer que en realidad no tiene esta vida espiritual que está proclamando. La iglesia tiene que reconocer que se ha dedicado a cumplir con programas humanos, en vez de vivir la vida de Cristo. Estos programas pueden parecer hacia afuera muy solemnes, o muy vivaces y alegres; pero no hay realidad espiritual en ellos. La iglesia tiene que reconocer que ella está engañada, y engañando a los demás, cuando piensa que sus programas son vida espiritual.

    El apóstol Pablo escribe:
    “Y no participéis en las obras infructuosas de las tinieblas, sino más bien reprendedlas; porque vergonzoso es aun hablar de lo que ellos hacen en secreto. Pero todas las cosas, cuando son puestas en evidencia por la luz, son hechas manifiestas; porque la luz es lo que manifiesta todo. Por lo cual dice:

    Despiértate, tú que duermes,
    Y levántate de los muertos,
    Y te alumbrará Cristo.” (Efesios 5:11-14)

    ¿A quién escribe Pablo? ¿A los incrédulos, al “mundo”? - ¡De ninguna manera! Pablo escribe a la iglesia, a los cristianos en Efeso. Obviamente hay muchos cristianos que están durmiendo, o que ya están muertos - y por eso necesitan un avivamiento.
    Tenemos aquí otra vez el mismo mensaje como a Sardis: ¡Levántate de los muertos! ¡Arrepiéntete!
    Pablo menciona aquí las “obras infructuosas de las tinieblas”. En el contexto vemos que está hablando de “fornicación”, “inmundicia”, “avaricia”, “palabras deshonestas”, “necedades”, etc. (v.3-4), y dice que los que practican tales cosas, no pueden heredar el reino de Dios (v.5).
    La iglesia que duerme o que está por morir, es una iglesia que participa en estas “obras de las tinieblas”: comete estas obras, o por lo menos las tolera y no las reprende.
    Este es realmente el caso de la iglesia actual, y lo digo por experiencia propia. He colaborado en un buen número de iglesias e instituciones cristianas, y en cada una sucedió lo mismo: En algún momento, se esperaba de mí que yo ayudara en cometer, o por lo menos en encubrir, alguna “obra de las tinieblas” - una pequeña deshonestidad en las finanzas, un pequeño fraude, una manipulación deshonesta de parte del liderazgo, un caso de fornicación que hubiera sido vergonzoso para la institución si saliera a la luz -, y si me negaba, solo me quedaba la alternativa de ser expulsado con mentiras, o de irme yo mismo.

    ¿Es esta la iglesia del Señor?

    La iglesia necesita un avivamiento porque está durmiendo y cerca de morir. La iglesia participa en las obras de las tinieblas (en vez de reprenderlas), y con esto demuestra que le falta la luz de Cristo. ¡La iglesia!

    El Señor no está sorprendido de esto. Ya está profetizado que esto sucediera:
    “Nadie les engañe en ninguna manera; porque (el Señor) no vendrá sin que antes venga la apostasía… Porque ya está en acción el misterio de la iniquidad…” (2 Tes.2:3.7)

    “Apostasía” significa “alejarse, apartarse” (de la fe). Nuevamente, está hablando de la iglesia: solo aquellos pueden apostatar, que alguna vez estuvieron en la fe.

    En su despedida a los ancianos de Efeso dijo Pablo:
    “Porque yo sé que después de mi partida entrarán en medio de vosotros lobos rapaces, que no perdonarán al rebaño. Y de vosotros mismos se levantarán hombres que hablen cosas perversas para arrastrar tras sí a los discípulos.” (Hechos 20:29-30).

    Pablo dice que esto iba a suceder “después de mi partida”, o sea, muy pronto. Apenas que los apóstoles ya no estaban allí, ¡la iglesia empezó a desviarse!

    ¿¿Podría esta apostasía llegar hasta tal punto que los lobos lleguen a gobernar la iglesia??

    Piénsalo bien. Los historiadores protestantes nos dicen que esto ya sucedió hace muchos siglos, en los tiempos de Lutero. Fue por eso que la Reforma fue necesaria - la iglesia católica romana estaba gobernada por “lobos”.
    Ahora, si esto sucedió en la iglesia romana, ¿por qué no podría suceder también en las iglesias evangélicas? Yo digo que estamos en camino a esto; muchos líderes evangélicos ya están muy influenciados por las ideas del anticristo. ¿Y cuál sería la respuesta?

    INFILTRACIÓN

    Porque algunos hombres han entrado encubiertamente, los que desde antes habían sido destinados para esta condenación, hombres impíos, que convierten en libertinaje la gracia de nuestro Dios, y niegan a Dios el único soberano, y a nuestro Señor Jesucristo.” (Judas 4)

    Introducción

    Estoy escribiendo desde una profunda preocupación por el pueblo de Dios. Mientras iglesias y denominaciones se discuten sobre estilos de alabanza, la manera correcta de vestirse, y otros asuntos externos, no se han dado cuenta de que las bases mismas de su fe han sido socavadas. Y esto en el nombre de la educación cristiana, de la erudición teológica, y del mismo evangelio.
    Un cambio paulatino de actitud
    Poco a poco, las iglesias evangélicas y la enseñanza evangélica están siendo infiltradas por elementos ajenos. Este cambio no es abrupto, y no sucede abiertamente. Una infiltración sucede “encubiertamente”, poco a poco, y por eso es difícil de percibir. Si hoy se pusiera algún predicador en el púlpito de una iglesia evangélica, diciendo: “Pongamos de un lado lo que dice la Biblia; de todas maneras la Biblia no es digna de confianza” - le rechazarían. Pero la infiltración está preparando el suelo para que la actitud de los evangélicos cambie poco a poco; y dentro de unos años o décadas veremos con sorpresa a muchas iglesias que sí aceptarán una tal declaración.
    Otro problema con una infiltración es que es difícil descubrir sus verdaderos agentes. Muchos buenos hermanos están repitiendo las falsas enseñanzas, sin tener la intención de “infiltrar” la iglesia. Simplemente están engañados, y cometieron el error de no evaluar bien las enseñanzas que escucharon. (Desafortunadamente, aun así están propagando la infiltración.) Pero existen otros que sí saben lo que hacen, y tienen una “agenda” bien definida de lo que quieren alcanzar: Destruir nuestra confianza en la Palabra de Dios, para poder influenciarnos con enseñanzas falsas, y prepararnos para aceptar el gobierno del anticristo. (Aunque posiblemente piensen que están defendiendo una “causa buena”.) - El problema es, que es muy difícil distinguir entre aquellos que están “simplemente engañados”, y aquellos que conscientemente nos engañan. Judas, en su epístola, menciona tres clases de hermanos desviados: “A algunos que dudan, convencedlos. A otros salvad, arrebatándolos del fuego; y de otros tened misericordia con temor, aborreciendo aun la ropa contaminada por su carne.” (Judas 22-23) Que el Señor nos dé la sabiduría de discernir quién es cuál.
    Por fuera no se nota nada
    Con mi familia vivíamos en una casa de adobe, lo que es el material normal de construcción en las alturas del Perú. Un día encontramos una mancha húmeda en la pared del cuarto de baño. Dijimos: “Los niños habrán salpicado la pared”, y no pensábamos más. Pero la mancha permanecía, y con el tiempo aparecían otras más. Por fin decidimos examinar la pared, y abrimos un hueco en el estucado. Resultó que dentro de la pared pasaba un tubo de agua que tenía una fuga. El agua había filtrado por toda la pared, de manera que estaba mojada hasta la mitad de su altura. Puesto que los adobes se disuelven con el agua, la pared entera estaba próxima a caerse.
    En aquella oportunidad experimenté en la práctica lo que es una “infiltración”. Por fuera no se notaba nada, solo unas manchas inofensivas - pero en realidad ya corríamos peligro de que el techo se nos cayera sobre las cabezas.
    De una manera parecida, algunos lectores dirán al seguir leyendo: ¿Por qué alarmarse de detalles tan insignificantes? - cuando en realidad son síntomas de un proceso muy peligroso.
    Los “expertos”: Idolos de los evangélicos actuales
    Algo que nos hace muy vulnerables para ser infiltrados, es la dependencia de “expertos”. Mucho más que antes escucho decir, de parte de líderes evangélicos: “Los expertos dicen…”, “Los teólogos dicen…”, “Los científicos dicen…” - Y casi siempre, lo que dicen estos “expertos” es una enseñanza falsa; pero los evangélicos lo creen porque lo dijo un “experto”, un “teólogo científico”, un “magíster en educación”, un “psicólogo profesional”, etc.
    En los tiempos de la Reforma, los cristianos pudieron regresar al Evangelio verdadero porque aprendieron a leer la Palabra de Dios por sí mismos. De esta manera fueron capacitados a evaluar y refutar las falsas enseñanzas de la iglesia católica. (Los maestros de la iglesia católica eran los “expertos” de aquellos días.)
    Pero los evangélicos de hoy parecen haber perdido esta capacidad. Ya no evalúan por sí mismos lo que realmente dice la Palabra de Dios. En lugar de ello, siguen ciegamente a sus pastores y líderes. Y los pastores y líderes, por su parte, siguen ciegamente a los “expertos”. Así se alejan de la verdad, y mientras creen seguir a Cristo, se darán algún día con la sorpresa de que en realidad siguieron a su adversario. Esta fue la situación de la iglesia católica antes de la Reforma, pero es también la situación de las iglesias evangélicas de hoy.
    Areas importantes de infiltración
    Enseguida trataré de tres áreas donde la influencia de los “expertos” es muy fuerte, y donde muchas iglesias evangélicas ya se han desviado muy lejos de la Palabra de Dios, y están siguiendo los principios de este mundo. Estas áreas son:
    - La política de globalización y del totalitarismo, que es promovida por los organismos internacionales y, en consecuencia, por muchos gobiernos. (
    - Los conceptos educativos que se aplican en las escuelas y aun en muchas iglesias, que son en realidad una indoctrinación en esta misma política de globalización y del totalitarismo.
    - La teología crítica, que aparece bajo muchos nombres: “Teología liberal”, “Alta crítica”, “Método histórico-crítico”, “Teología científica”, “Teología moderna”, “Ciencias bíblicas”. El propósito de esta teología es hacernos dudar de la Palabra de Dios, para después darle un sentido diferente. (P
    - Todas estas ideas están siendo propagadas dentro de las iglesias cristianas, por medio del Consejo Mundial de Iglesias (CMI), el movimiento ecuménico y sus organizaciones simpatizantes.
    Leer este libro no será fácil. Es trabajo intelectual. Pero tenemos que hacer este esfuerzo de evaluar las enseñanzas que nos presentan los “expertos”, tenemos que “examinar todo”, o de otro modo seremos engañados antes de darnos cuenta.
    “Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.” (Col.2:8)

    Leamos otra vez las palabras del Señor a la iglesia en Sardis:
    “Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete.” (Apoc.3:3)

    La respuesta es volver a lo que recibimos desde el inicio; volver a la enseñanza del Señor y de Sus apóstoles; dejando de un lado todas las tradiciones de hombres que vinieron después.
    ¿Cuándo suceden los avivamientos?

    Hemos visto el significado de “avivamiento”: La iglesia que está por morir espiritualmente, vuelve a vivir.

    Entonces, por más extraño que parezca: Los avivamientos vienen cuando la iglesia tiene necesidad de ellos; cuando la iglesia está por morir.

    De hecho, toda la historia de la iglesia repite este ciclo de apostasía y avivamiento, nueva apostasía y nuevo avivamiento. Y casi siempre, antes de un avivamiento, había un tiempo de “sequía espiritual”. Un tiempo de creciente inmoralidad en la iglesia y en la sociedad; un tiempo en que la gente pensaba que la Palabra de Dios no tenía nada que ver con la vida diaria; un tiempo en el cual los cristianos estaban contentos con cumplir sus rituales en la iglesia, pero sus vidas no cambiaban.

    ¡Así es el tiempo de hoy!

    No nos dejemos engañar. Las iglesias evangélicas en América Latina (todavía) están creciendo; ¡pero esto no es avivamiento! Ni lo son los programas; ni la alabanza emocionante; ni la buena organización y propaganda… nada de esto es avivamiento. Mientras las vidas no sean sacudidas y transformadas en lo más profundo por el Espíritu Santo, solo estamos multiplicando el número de cristianos durmientes y moribundos.

    Pero se necesita cumplir una segunda condición, para que haya avivamiento:

    Un número suficiente de cristianos debe abrir los ojos. Deben darse cuenta de la triste condición en que vivimos, y clamar al Señor por avivamiento.

    “Clamó en mis oídos con gran voz, diciendo: Los verdugos de la ciudad han llegado, y cada uno trae en su mano su instrumento para destruir. …y llamó Jehová al varón vestido de lino, que tenía a su cintura el tintero de escribano, y le dijo Jehová: Pasa por en medio de la ciudad, por en medio de Jerusalén, y ponles una señal en la frente a los hombres que gimen y que claman a causa de todas las abominaciones que se hacen en medio de ella.” (Ezequiel 9:1-4)

    ¿A quiénes señala Dios de esta manera? Nota que no era suficiente “no participar” en las abominaciones de la ciudad. Además de esto, era necesario “gemir y clamar” a causa de las abominaciones.
    Para nosotros como cristianos, “Jerusalén” significa la iglesia. Es necesario que algunos cristianos empiecen a “gemir y clamar” por las abominaciones que se cometen en la iglesia. El Señor busca a intercesores que tengan los ojos abiertos para ver el estado verdadero de la iglesia, y que clamen por un avivamiento. Todos los avivamientos de la historia empezaron con la oración ferviente de algunos cristianos.

    Ezequiel continúa:
    “Y a los otros dijo, oyéndolo yo: Pasad por la ciudad en pos de él, y matad; no perdone vuestro ojo, ni tengáis misericordia. Matad a viejos, jóvenes y vírgenes, niños y mujeres, hasta que no quede ninguno; pero a todo aquel sobre el cual hubiere señal, no os acercaréis; y comenzaréis por mi santuario. Comenzaron, pues, desde los varones ancianos que estaban delante del templo.” (Ezequiel 9:5-6)

    El pueblo que no se arrepiente, enfrentará un terrible juicio de Dios. ¿Y dónde comienza? ¡Con el templo, y con los líderes religiosos!
    - “Pero eso fue en el Antiguo Testamento”, me dirás; “¿no vivimos ahora en la época de la gracia?”

    No te dejes engañar. La siguiente cita es del Nuevo Testamento:
    “Porque es tiempo de que el juicio comience por la casa de Dios; y si primero comienza por nosotros, ¿cuál será el fin de aquellos que no obedecen al evangelio de Dios? Y: Si el justo con dificultad se salva, ¿en dónde aparecerá el impío y el pecador?” ( 1 Pedro 4:17-18)

    Es necesario que un número suficiente de cristianos se vuelva realmente “desesperado” por un avivamiento. El reformador John Knox oró así: “Dios, ¡dame Escocia, o dame la muerte!” El no se iba a contentar con menos; Escocía necesitaba ser salvo, y Knox iba a dar hasta su vida por ello.

    Andrew Strom escribe “Como demuestra la historia, la iglesia puede esperar un avivamiento verdadero solamente cuando un remanente del pueblo de Dios se DESESPERA - desesperado por el estado recaído de la iglesia, desesperado por la tibieza dentro de ellos y en todos los que los rodean, desesperados por el pecado y los falsos compromisos, desesperados por el hecho de que Dios no está siendo GLORIFICADO, que El no es realmente SEÑOR de Su iglesia, que un mundo moribundo se burla de Sus palabras y las considera irrelevantes. El avivamiento vendrá cuando el pueblo de Dios se humilla verdaderamente, cuando ellos remplazan su “imagen positiva” con la realidad del lamento de Santiago: “Afligíos y lamentad, y llorad. Vuestra risa se convierta en lloro, y vuestro gozo en tristeza. Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.” (Stgo.4:9-10)
    Como se decía de Evan Roberts: “El se quebrantaba, llorando amargamente ante Dios para que El les doblegue ante El, en una agonía de oración, con lágrimas corriendo por sus mejillas, con todo su cuerpo encorvándose de dolor.” - Y John Wesley preguntó: “¿Tiene Ud. días de ayuno y oración? Asalte el trono de la gracia y persevere allí, y misericordia vendrá de lo alto.” Hermanos, hermanas, ¡necesitamos volvernos DESESPERADOS en nuestras oraciones!”

    ¿Qué es un avivamiento?

    Hasta ahora podemos comprender que un avivamiento tiene todo que ver con volver a una relación correcta con Dios.

    Al nivel personal, significa:
    Los cristianos se arrepienten de manera profunda, y de todo corazón.
    Un cristiano que entra en avivamiento, no está contento con dejar atrás solamente los pecados más obvios (la borrachera, los robos y engaños, los pecados sexuales…). Más bien, se examinará a sí mismo para expulsar de su vida aun los pecados escondidos que nadie sabe: las pequeñas “mentiras blancas”, la falsedad en los pensamientos, las actitudes de envidia, codicia y malicia hacia otras personas, las fantasías sexuales, el orgullo escondido, la ingratitud e indiferencia hacia Dios, la obediencia solo de labios y no de corazón, la cobardía cuando se trata de testificar o de levantarse por la justicia, etc. A menudo son estos “pequeños” pecados escondidos que impiden el avivamiento.

    Al nivel de la iglesia, significa:
    La iglesia vuelve a ser lo que debe ser según las enseñanzas del Señor y de los apóstoles.
    La iglesia rechaza las tradiciones y costumbres humanas que ha seguido hasta el momento, y empieza a aplicar las palabras del Señor en serio. La iglesia se atreve a ser radicalmente diferente de lo que el mundo (y hasta los mismos cristianos) esperan de ella, para obedecer únicamente al Señor.

    Es cierto que a lo largo de la historia, la iglesia nunca ha vuelto a alcanzar la altura de la primera iglesia. Pero en cada avivamiento, se volvieron a descubrir algunas verdades bíblicas que la iglesia había perdido en los tiempos de apostasía. Si comparamos las iglesias de hoy con la Palabra de Dios, ¡vemos que nos quedan muchas verdades bíblicas a restaurar!

    Resultados de un avivamiento

    Resumimos lo que es la esencia de un avivamiento:

    *

    Intercesión “desesperada” y ferviente.
    *

    Un arrepentimiento profundo de los cristianos.
    *

    La iglesia vuelve a ser lo que debería ser según la enseñanza de los apóstoles.

    Los avivamientos históricos, cuando estas cosas sucedían, casi siempre produjeron estos resultados:

    *

    Reuniones grandes y emocionantes donde se siente la presencia de Dios.
    Nada se puede comparar con el poder de Dios que se manifiesta cuando se reúne una multitud de cristianos que realmente tienen corazones puros, que han purificado sus vidas y que ahora pueden mirarse los ojos unos a otros sin engaño, sin desconfianza, realmente “con alegría y sencillez del corazón” (Hechos 2:46). “Bienaventurados los de corazón limpio, porque ellos verán el reino de Dios” (Mateo 5:8). Cuando los primeros cristianos se reunían así, el temor de Dios vino sobre todos; y los incrédulos no se atrevían a juntarse con ellos (Hechos 5:13).
    *

    Grandes multitudes son salvos.
    Esta presencia de Dios es lo que convence al pecador de su pecado (Juan 16:8-9), y “lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros” (1 Cor.14:25). ¡Esto se consideraba normal en la primera iglesia! ¡Cuánto nos hemos alejado del Señor para ya no ver estas cosas suceder en nuestras iglesias hoy!
    - Cuando predicaban los “gigantes del avivamiento” como John Wesley o Charles Finney, a veces la gente cayó postrada por la convicción de sus pecados, y no pudieron levantarse hasta que habían confesado todo y se habían arrepentido de corazón. Lo mismo sucedió durante el avivamiento en Timor (Indonesia) alrededor de 1970, con personas incrédulas que “por casualidad” entraban en el culto de una iglesia renovada por el avivamiento.
    (Esto es algo completamente distinto del supuesto “caer en el espíritu”, que se produce en algunas reuniones actuales sin que hubiera alguna convicción del pecado; sin la convicción del pecado no hay verdadero avivamiento.)
    *

    La sociedad entera cambia.
    Los avivamientos grandes siempre impactaron la sociedad entera. La Reforma de Lutero y Calvino fue la principal fuerza que ayudó a Europa salir del subdesarrollo y de la pobreza. El avivamiento metodista con John Wesley produjo en Inglaterra un movimiento por más justicia social durante la industrialización, y por la abolición de la esclavitud. Durante el avivamiento en Gales (1904/05), los jueces y policías en muchas ciudades y pueblos ya no tenían trabajo, porque ya no hubo delincuencia ni pleitos.

    El problema es, que muchos cristianos quieren ver estos resultados y creen que esto “es” avivamiento; pero no están dispuestos a pagar el precio que cuesta. Entonces intentan hacerlo ellos mismos, a manera humana. Por eso tenemos hoy tantas imitaciones de “avivamiento”, que casi nadie sabe todavía qué es un avivamiento en verdad.

    Estos hermanos desean tener reuniones grandes y emocionantes; entonces dicen: “Necesitamos un buen grupo musical, y animemos a la gente a que estén alegres, y tendremos avivamiento.” - Esto es querer comer el fruto sin plantar el árbol.

    Desean ver grandes multitudes convertidas; entonces dicen: “Haremos una cruzada evangelística e invitaremos a un predicador famoso; traeremos a todos nuestros amigos, y el predicador ya les convencerá que se conviertan; y tendremos avivamiento.” - Esto es manipulación y produce falsos convertidos. Es, nuevamente, querer comer el fruto sin plantar el árbol.

    Desean ver una sociedad cambiada; entonces dicen: “Realizaremos programas de asistencia social, y haremos campañas por justicia social, y pondremos candidatos evangélicos para la alcaldía y para el congreso; y tendremos avivamiento.” - Esto también, es querer comer el fruto sin plantar el árbol.

    Todo esto produce imitaciones falsas, que al final darán mal fruto: Multitudes de falsos hermanos en las iglesias, que se convirtieron por una emoción y que siguen siendo los mismos viejos pecadores. Jóvenes que dejan las iglesias, porque ven que los hermanos no son auténticos y que no viven la vida que predican; entonces prefieren al mundo con su pecado, porque la gente del mundo por lo menos son pecadores auténticos. Un mal testimonio de la iglesia ante el mundo, escándalos de inmoralidad y corrupción entre líderes cristianos, y “el nombre de Dios es blasfemado entre los gentiles por causa de vosotros” (Rom.2:24).

    Si queremos un verdadero avivamiento, tenemos que caminar por el camino que Dios diseñó, y pagar el precio que cuesta.

    *

    Intercesión “desesperada” y ferviente.
    *

    Un arrepentimiento profundo de los cristianos.
    *

    La iglesia vuelve a ser lo que debería ser según la enseñanza de los apóstoles.

    Solo así veremos también el verdadero fruto de un avivamiento.

    Solo una advertencia: Los pioneros de los avivamientos pasados, casi siempre fueron perseguidos por los líderes de sus propias iglesias. Jesús y los apóstoles fueron perseguidos por los líderes de las sinagogas. Los reformadores fueron perseguidos por los líderes de la iglesia católica. Los anabaptistas fueron perseguidos por los reformadores. Wesley fue perseguido por la iglesia reformada de Inglaterra. Etc.etc…

    Cada cristiano, en el transcurso de su vida, en algún momento tendrá que decidirse: ¿Voy a servir las tradiciones humanas de mi iglesia, y vivir una vida tranquila y ser respetado? ¿O voy a servir radicalmente al Señor y obedecerle más que a los hombres, aunque me persigan y me expulsen mis propios líderes por causa de ello? (Vea Marcos 13:9, Juan 16:2)
    Avivamiento personal

    Esto tiene que empezar con cada uno de nosotros; contigo y conmigo. Antes de ver un avivamiento “en lo grande”, necesitamos experimentar un avivamiento personal, en nuestra propia vida.

    No te contentes con ninguna imitación. Busca el avivamiento auténtico y la vida espiritual auténtica.

    El avivamiento en las islas Hébridas comenzó con un joven, quien en una reunión de intercesión se puso de pie y leyó del Salmo 24: “¿Quién puede subir al monte de Dios? ¿Quién puede estar en Su lugar santo? El que tiene manos limpias y un corazón puro; que no elevó su corazón a vanidades, ni jurado falsamente…” - Y entonces este joven cerró su Biblia. Y mirando al ministro y a los otros líderes, dijo: “Me parece nada más que engaño, estar orando como estamos orando, esperando como estamos esperando, si nosotros mismos no estamos en una relación correcta con Dios.” Y entonces levantó sus dos manos y oró: “Dios, ¿son mis manos limpias? ¿Es mi corazón puro?” Después cayó de rodillas y no pudo decir nada más.

    Un buen punto para empezar sería que le pidas a Dios: “Señor, manda avivamiento, y comienza conmigo.” Y después pregúntale al Señor: “¿Son mis manos limpias? ¿Es mi corazón puro?” - Si estás lo suficientemente desesperado por la necesidad de avivamiento, recibirás respuesta.

    La vida de Juan Wesley: “Es necesario nacer de nuevo”

    Juan Wesley fue usado por Dios para traer uno de los avivamientos más grandes de la historia. Durante su ministerio, miles y quizás millones de personas en Inglaterra se convirtieron a Jesús y cambiaron sus vidas. Este avivamiento cambió el país entero. Historiadores dicen que si no fuera por Wesley, Inglaterra hubiera sufrido una revolución sangrienta igual como la Revolución Francesa. Así dice por ejemplo John Telford en la introducción a su biografía de Wesley:
    “(El historiador) Lecky atribuye al metodismo un lugar prominente entre las influencias que salvaron a este país (Inglaterra) del espíritu revolucionario que arruinó Francia. El demuestra cuán ‘especialmente afortunada’ fue que la industrialización en la segunda mitad del siglo XVIII haya sido ‘precedida por un avivamiento religioso que abrió un manantial de energía moral y religiosa entre los pobres, y al mismo tiempo impulsó poderosamente la filantropía entre los ricos.’ ”
    Casi al mismo tiempo, al otro lado del Océano Atlántico, Dios levantó a un predicador que iba a iniciar un avivamiento igualmente grande: Jonatán Edwards. Un amigo de Wesley, Jorge Whitefield, también iba a tener una gran influencia en este avivamiento. Las fechas de estos dos avivamientos, el americano y el inglés, coinciden de manera extraordinaria. Edwards experimentó los inicios del avivamiento en 1735; entre 1740 y 1742 este avivamiento se extendió sobre todas las colonias inglesas en Norteamérica, y en 1745 alcanzó a los indios nativos (por medio del misionero David Brainerd). - Juan Wesley experimentó su nuevo nacimiento en 1738, y entonces empezó en Inglaterra el avivamiento que duró varias décadas. - Pocos años antes (1727) había empezado un avivamiento en Alemania, con los Hermanos Moravos de Herrnhut, y de allí surgió el primer movimiento de misiones mundiales desde la Reforma. - Parece que Dios decidió renovar su iglesia a gran escala, durante aquellos años entre 1730 y 1750 aproximadamente.
    Si comparamos este movimiento de avivamientos con la Reforma de Lutero y Calvino, resalta una diferencia particular. La Reforma enfatizaba la doctrina correcta: la justificación por la fe, por la gracia de Dios. Los avivamientos del siglo XVIII enfatizaban el entrar personalmente en la justificación y en la gracia de Dios. En otras palabras: Los reformadores preguntaban: “¿Crees en la doctrina de la salvación por fe?” Los predicadores de avivamiento preguntaban: “¿Tienes evidencia en tu propia vida de que eres salvo?”
    No es que los predicadores de avivamiento hubieran tenido en poco la doctrina. Al contrario, la doctrina de la salvación era sumamente importante para ellos. Sin este fundamento puesto por los reformadores, los avivamientos no hubieran sido posibles. Pero los predicadores como Edwards, Wesley, etc, se dieron cuenta de que no era suficiente creer en la doctrina correcta. Era necesario experimentar personalmente el gran cambio que Jesucristo obra en la vida de un creyente. O sea, era necesario nacer de nuevo.
    Juan Wesley experimentó esta necesidad muy profundamente en su propia vida.

    Muchas buenas intenciones
    Desde niño, Juan Wesley se esforzaba por llevar una vida disciplinada y metódica. Un biógrafo dice que aun cuando le preguntaban si quería un poco más pan, no respondía con “sí” o “no”, sino decía: “Gracias, voy a pensarlo.” Su padre se exasperaba por ello y dijo un día a su esposa: “Te aseguro que nuestro Juan no haría caso ni a las necesidades más urgentes de la naturaleza, si no pudiera nombrar una buena razón para ello.”
    Como estudiante de colegio, Wesley encontró que la vida de un estudiante típico era informal y superficial. Se decidió cambiar esto, y redactó para sí mismo un reglamento bajo el título: “Una regla general en todas las acciones de la vida.” En esto él se propuso, por ejemplo, “mantener siempre un temor pasmoso de la presencia de Dios”, “emplear cada hora libre en asuntos de la religión”, “evitar la curiosidad acerca de actividades y conocimientos inútiles”. El se impuso también un horario rígido para su vida diaria. Pero muchas veces tenía que reprocharse a sí mismo porque no podía cumplir con estas reglas que él mismo había establecido.
    Wesley estudió teología y fue ordenado pastor de la iglesia anglicana. Desde un principio predicaba acerca de la necesidad de llevar una vida santa y disciplinada. Esto impresionó a sus oyentes; pero muchos se molestaban porque Wesley era demasiado estricto y rígido. Entonces se le presentó una oportunidad para ir a América, a una colonia recién fundada en Georgia. Allí debía ser pastor de los ingleses que vivían allí; pero Wesley pensaba aun más en evangelizar a los indios nativos de aquellos lugares.

    La prueba de la tormenta
    Wesley viajó a América junto con tres compañeros, entre ellos su hermano Carlos. En el mismo barco se encontraba un grupo de hermanos moravos de Alemania, que también iban a vivir en Georgia. Wesley se sentía muy atraído hacia ellos y asistía a sus reuniones diarias. El escribió acerca de ellos:

    “Ellos demostraron continuamente su humildad, llevando a cabo para los otros pasajeros aquellos trabajos serviles que ninguno de los ingleses haría. No pedían ni aceptaban ningún pago por ello, diciendo: ‘Fue bueno para sus corazones orgullosos’, y: ’su Salvador amante ha hecho más por ellos’. Y cada día mostraban una mansedumbre que no se alteraba por ninguna afrenta. Si eran empujados, golpeados o derribados, se levantaban nuevamente y se alejaban; pero no se encontró ninguna queja en su boca.”

    Aun en el barco, Wesley mantenía su estilo de vida ordenado y rígido. En su diario escribió:

    “Nuestra manera normal de vivir era así:
    Desde las cuatro hasta las cinco de la mañana, cada uno de nosotros se dedicaba a la oración personal. Desde las cinco hasta las siete leíamos la Biblia juntos (..) A las siete desayunábamos. A las ocho eran las oraciones públicas. De nueve a doce yo estudiaba el alemán y el Sr.Delamotte el griego. Mi hermano escribía sermones, y el Sr.Ingham instruía a los niños. A las doce nos reuníamos para rendirnos cuentas unos a otros acerca de lo que habíamos hecho desde la última reunión, y de lo que planeábamos hacer hasta la siguiente. Alrededor de la una almorzábamos. Después del almuerzo hasta las cuatro leíamos para aquellos [pasajeros] de los que se había encargado cada uno de nosotros, o les hablábamos aparte, según la necesidad. A las cuatro eran las oraciones de la tarde (…) De cinco a seis orábamos en privado. De seis a siete yo leía en nuestra cabina a dos o tres de los pasajeros (…) A las siete me reunía con los alemanes en su servicio público (…) A las ocho nos volvíamos a reunir para exhortar e instruirnos unos a otros. Entre las nueve y las diez nos acostábamos…”

    El viaje fue bastante intranquilo, con vientos fuertes y tormentas, de manera que los pasajeros empezaron a temer por sus vidas. En esto, Wesley se dio cuenta de que en el fondo de su corazón él no estaba preparado para morir:

    “Alrededor de las nueve, una ola pasó sobre nosotros desde la proa hasta la popa, rompió las ventanas de la cabina donde estaban tres o cuatro de nosotros, y nos cubrió completamente, aunque un escritorio me protegió del impacto más fuerte. Alrededor de las once me acosté en la cabina grande y me dormí pronto, pero sin saber si iba a despertarme con vida, y muy avergonzado porque no estaba dispuesto a morir. Oh, ¡cuán puro de corazón tiene que ser el que se alegraría de comparecer ante Dios sin advertencia previa!”

    Pero lo peor estaba todavía por venir. Wesley escribe en su diario acerca de esta tempestad más fuerte:

    “…A las cuatro, el viento era más violento que nunca… El barco se sacudía con movimientos tan desiguales que solo con gran dificultad uno podía agarrarse de algo para mantenerse en pie. Cada diez minutos hubo un golpe contra la popa o el costado del barco, de manera que uno pensaba que los tablones iban a hacerse pedazos.
    … A las siete fui donde los alemanes. En medio del salmo que cantaban para comenzar el servicio, una marea rompió sobre el barco, rasgó la vela principal en pedazos, cubrió el barco y se derramó por entre las cubiertas, como si el gran abismo ya nos hubiera tragado. Los ingleses empezaron a gritar horriblemente. Los alemanes seguían cantando tranquilamente. Después pregunté a uno de ellos: ‘¿No tuvieron miedo?’ El respondió: ‘Gracias a Dios, no.’ Pregunté: ‘¿Pero no tuvieron miedo vuestras mujeres y vuestros niños?’ El dijo dulcemente: ‘No, nuestras mujeres y niños no tienen miedo de morir.’ - De allí fui a sus vecinos que gritaban y temblaban, y les señalé la diferencia en la hora de la prueba, entre el que teme a Dios y el que no le teme.”

    Pero el mismo Wesley tampoco tenía la tranquilidad que tenían los hermanos moravos. Dice J.E.Hutton (en “Historia de la iglesia morava”): “Juan Wesley estaba profundamente perturbado. Con toda su piedad, todavía le faltaba algo que estos hermanos tenían. Le faltaba su confianza triunfante en Dios. El tenía todavía miedo a la muerte. - ‘¿Cómo es que no tienes fe?’, dijo a sí mismo.”

    El primer intento misionero
    En Georgia, Wesley fue asignado un pastorado entre los ingleses. Sucedió allí lo mismo como en Inglaterra: su predicación fuerte y estricta acerca de la santidad llamó la atención de todos, pero solamente se volvieron en contra de él. Pocos se dejaron convencer por él, y Wesley se vio constantemente envuelto en líos, intrigas y amenazas. Un miembro de su congregación le reprochó un día:
    “No me gusta nada de lo que Ud. hace. Todos sus sermones son sátiras contra personas particulares, por tanto ya no quiero escucharle, y toda la iglesia dice lo mismo, porque no queremos ser ultrajados más. Además, dicen que son protestantes; pero en cuanto a Ud, nadie puede decir de qué religión es Ud. Nunca nadie aquí ha escuchado antes de una religión así. La gente no sabe qué pensar de ello. Y además, su comportamiento personal - todas las disputas que ha habido desde que Ud. vino, por culpa de Ud. De hecho, a ningún hombre o mujer en esta ciudad le importa una sola palabra de lo que Ud. dice. Así que Ud. puede predicar tanto como quiere; pero nadie vendrá a escucharle.”
    Wesley añade en su diario: “El estaba demasiado calentado para escuchar una respuesta. Así que no me quedó hacer nada sino agradecerle por su franqueza e irme.”
    Además, Wesley se metió en un enredo amoroso donde actuó con muy poca sabiduría. Una joven, que al parecer amaba a Dios, empezó a interesarse por él. A Wesley también le gustaba la joven, pero él había dicho muchas veces que era mejor quedarse soltero para poder servir mejor a Dios, y entonces él dudaba si Dios le permitiría casarse. Por causa de su propia inseguridad, vacilaba todo el tiempo entre hacerle esperanzas a la joven y alejarse nuevamente de ella. Este comportamiento la confundía de tal manera que al fin, en su desesperación, ella se casó precipitadamente con otro hombre.
    Con todos estos problemas con su congregación y con su propia vida, Wesley nunca pudo llevar a cabo su propósito principal, de evangelizar a los indios. Su trabajo entre los nativos se limitó a unos pocos contactos.
    Durante todo este tiempo, Wesley seguía reuniéndose con los moravos que vivían en el mismo lugar, y de vez en cuando buscaba consejo de ellos. Parece que ellos eran los únicos ante quienes él pudo abrir su corazón. En una conversación con uno de sus líderes, Spangenberg, éste le preguntó:

    - “Mi hermano, tengo que hacerte primero una o dos preguntas. ¿Tienes el testimonio dentro de ti? ¿Testifica el Espíritu de Dios junto con tu espíritu, de que eres un hijo de Dios?”
    Juna Wesley estuvo tan atónito ante esta pregunta que no pudo responder.
    - “¿Conoces a Jesucristo?”, continuó Spangenberg.
    - “Yo sé que él es el Salvador del mundo.”
    - “Cierto; pero ¿sabes que él te ha salvado a ti?”
    - “Lo espero”, respondió Wesley, “él murió para salvarme.”
    - “¿Te conoces a ti mismo?”
    - “Sí”, dijo Wesley, pero no lo dijo con convicción.

    La convicción por el Espíritu Santo
    Al fin, Wesley regresó a Inglaterra antes del tiempo, prácticamente huyendo de Georgia. Durante el viaje en barco, él tuvo varias semanas para meditar acerca de su fracaso y las causas de ello. Y allí fue donde Dios le mostró con toda claridad la verdad: ¡El mismo todavía no había nacido de nuevo!
    Durante este viaje, Wesley escribió en su diario estas palabras impresionantes:

    “Me fui a América para convertir a los indios; pero ¡oh! ¿quién me convertirá a mí? ¿quién me librará de este corazón malvado de malicia? Tengo una religión de buen tiempo de verano. Puedo hablar bien, sí, y creer yo mismo, mientras no hay ningún peligro; pero cuando la muerte me mira la cara, mi espiritu se turba. Tampoco puedo decir: ‘Morir es ganancia’.
    Tengo un pecado de miedo, de que al haber hilado
    Mi último hilo, ¡pereceré en la orilla!”

    Y más tarde:

    “Son ahora dos años y casi cuatro meses desde que dejé mi país, para enseñar a los indios de Georgia acerca del cristianismo. Pero ¿qué aprendí yo mismo en este tiempo? Lo que menos sospeché: que yo, habiendo ido a América para convertir a otros, nunca fui convertido a Dios yo mismo.”

    Tenemos que detenernos un poco en este momento tan importante en la vida de Wesley. El era un teólogo, un pastor ordenado, un predicador, un misionero. El conocía y creía todas las doctrinas importantes del cristianismo, y las enseñaba a otros. Sin embargo, tuvo que reconocer que él mismo todavía no había nacido de nuevo. Cierto, él creía que Jesús había muerto por él. Pero en el viaje y en Georgia, su fe había sido puesta a prueba - y salió desaprobado. Wesley tuvo que reconocer que en el fondo de su corazón, él no tenía fe.
    ¡Si tan solamente pudiéramos comprender la enseñanza grande y terrible que hay allí para nuestras iglesias hoy en día! Cuán rápidos somos en dar a alguien el nombre de “cristiano” y “hermano”. Nos contentamos con que alguien asista a la iglesia, lea la Biblia, ore, dé sus ofrendas y diezmos, y sepa hablar en “cristianés” (”Alabado sea Dios”, “Hermano, que Dios te bendiga”, …). Y si le hemos escuchado decir su “oración de entrega”, ya no dudamos de que se trata de un verdadero cristiano convertido. En algunas iglesias hasta se considera un pecado mortal, cuestionar la salvación de una persona así. Pero Wesley había hecho todo lo que hacen estos “cristianos promedios”, y aun mucho más. Había hecho sus votos de ordenación. Había cruzado el océano para convertir a los indios. Había llevado una vida más disciplinada y más piadosa que sus compañeros. Sin embargo, no había nacido de nuevo.
    Entonces, ¿no sería lógico asumir que muchos de los supuestos “hermanos” en las iglesias, tampoco han nacido de nuevo? ¿y que aun muchos de los pastores y predicadores actuales no han nacido de nuevo?
    Años más tarde, Wesley dijo en una prédica que durante todos aquellos años, él había sido solamente un “casi-cristiano”. Uno que se esfuerza por guardar los mandamientos de Dios; que se esfuerza por hacer buenas obras; y que tiene un deseo sincero de agradar a Dios. Uno que cumple de corazón todas sus obligaciones religiosas. ¿No es esto lo que en muchas iglesias se entiende con un cristiano? ¿Y no hay muchos “hermanos” en las iglesias, que según Wesley ni siquiera serían “casi-cristianos”, porque todavía viven conscientemente en pecado y no son sinceros en sus corazones? ¿Cómo pueden entonces creer que son salvos?
    Pero aun siendo un “casi-cristiano”, a Wesley le faltaba lo más importante (como dijo en aquella prédica): el auténtico amor de Dios y la auténtica fe. Su piedad y sus buenas obras eran nada más que esfuerzos humanos. El había imitado la vida de un verdadero cristiano; pero no había ninguna verdadera obra de Dios en su vida.
    En otra oportunidad Wesley dijo que durante aquellos años, su fe era la fe de un esclavo, pero después Dios le dio la fe de un hijo.
    La vida de Wesley debería servir como ejemplo, para abrir los ojos a cualquiera que piensa ser un cristiano, mientras en realidad solamente tiene costumbres religiosas.
    ¿Alguna vez Dios te ha convencido en lo más profundo acerca de tu pecaminosidad y tu incredulidad?
    ¿Ha habido en tu vida una obra auténtica de Dios, que cambió tu vida y convirtió al pecador que eras, en un santo hijo de Dios?
    ¿O es toda tu religiosidad solamente tu propia obra humana?
    Una nota adicional importante: Dije arriba que en Georgia, la fe de Wesley salió desaprobada. Pero esto no tiene nada que ver con lo que la gente decía acerca de él. Algunos “cristianos” piensan que están “aprobados” cuando todo el mundo en la iglesia habla bien de ellos (y especialmente el pastor). Y piensan que están “desaprobados” cuando en la iglesia hablan mal de ellos (y especialmente el pastor). Esta es una idea muy equivocada. Solamente en tu relación personal con Dios se muestra si tu fe es aprobada. Veremos a continuación que después de nacer de nuevo, Wesley fue criticado y maltratado todavía mucho más - especialmente por los pastores de las iglesias. Sin embargo, su fe estaba entonces firme y aprobada.

    El nuevo nacimiento
    A su regreso a Londres, Wesley se encontró allí con otro hermano moravo que había llegado hacía poco desde Alemania, Peter Bohler. Le habló acerca de su desesperación, y durante los siguientes cuatro meses Bohler le aconsejaba en sus tiempos de tormenta espritual. En una de estas conversaciones, Bohler le dijo: “Mi hermano, mi hermano, tienes que ser purgado de esta filosofía tuya.”
    Wesley relata la siguiente conversación, unas semanas más tarde:

    “El domingo fui claramente convencido de incredulidad, de la falta de aquella fe que es lo único por lo que podemos ser salvos.
    Inmediatamente el pensamiento golpeó mi mente: ‘Deja de predicar. ¿Cómo puedes predicar a otros, sin tener fe tú mismo?’ - Pregunté a Bohler si debía dejar de predicar. El respondió: ‘De ninguna manera.’ - Yo pregunté: ‘¿Pero qué puedo predicar?’ - El dijo: ‘Predica la fe hasta que la tengas; y entonces, puesto que la tienes, predicarás la fe.’”

    En otra oportunidad, Wesley volvió a preguntar a Bohler acerca de lo mismo, y éste le respondió: “No, no escondas en la tierra el talento que Dios te ha dado.”
    Así que Wesley seguía predicando, y la verdad de Dios estaba obrando poco a poco en su propio corazón.
    El 24 de mayo de 1738, cuatro meses después de su regreso de América, Wesley estuvo en una reunión donde se leía el prefacio de Lutero a la Carta a los Romanos. Wesley relata:

    “Aproximadamente a las cuarto para las nueve, mientras él describía el cambio que Dios obra en el corazón por medio de la fe en Cristo, yo sentí mi corazón calentarse de manera extraña. Sentí que confié en Cristo, en Cristo solo, para la salvación; y una certeza me fue dada de que El había quitado mis pecados, aun los míos, y me había salvado de la ley del pecado y de la muerte.
    (…) No mucho después el enemigo sugirió: ‘Esto no puede ser fe, pues ¿dónde está tu gozo?’ - Entonces fui enseñado que la paz y la victoria sobre el pecado son esenciales en la fe en el Capitán de nuestra salvación; pero que el sentimiento del gozo (…) a veces Dios lo da, a veces lo retiene, según el consejo de Su propia voluntad.
    (…) Las tentaciones regresaron vez tras vez. Cada vez levanté mis ojos, y El ‘me envió socorro desde su lugar santo’. Y en esto encontré la diferencia principal entre este estado nuevo y mi estado anterior. Yo estaba esforzándome, aun luchando con todas mis fuerzas, tanto bajo la ley como bajo la gracia. Pero entonces yo fui a menudo vencido; ahora, yo siempre era vencedor.”

    J.E.Hutton escribe acerca de este cambio: “A partir de este momento, a pesar de unas dudas recurrentes, Juan Wesley era un hombre cambiado. Aunque no había aprendido ninguna nueva doctrina, pero había ciertamente pasado por una nueva experiencia. El tuvo paz en su corazón, estuvo seguro de su salvación, y a partir de entonces, como saben todos los lectores, él fue capaz de olvidarse a sí mismo, de dejar su alma en las manos de Dios, y de pasar su vida en la salvación de sus prójimos.”
    Es muy interesante leer como Wesley describe el efecto de sus prédicas durante aquel tiempo:

    “4 de febrero. En la tarde me pidieron predicar en S.Juan Evangelista. Lo hice, acerca de estas palabras fuertes: ‘Si alguno está en Cristo, es una nueva criatura’ (2 Cor.5:17). Después fui informado que muchos de los mejores en la congregación se ofendieron tanto que yo no debía volver a predicar allí nunca más.
    Domingo, 12. Prediqué en S.Andrés, acerca de: ‘Aunque yo diera todos mis bienes para alimentar a los pobres, y aunque yo diera mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, no soy nada” (1 Cor.13:3). Oh, ¡dichos duros! ¿Quién los puede escuchar? Aquí también parece que no me dejarán predicar nunca más.
    Domingo, 26. Prediqué a las seis en S.Lorenzo, a las diez en Sta.Catalina, y en la tarde en S.Juan. Creo que Dios bendijo el primer sermón más que los otros, porque éste causó más ofensa.
    (…) Domingo, 7 de mayo. Prediqué en S.Lorenzo en la mañana, y después en Sta.Catalina. Fui esforzado para hablar palabras fuertes en ambas; y por tanto no fui sorprendido al ser informado que no debía predicar nunca más en una de estas iglesias.
    Domingo, 14. Prediqué en la mañana en Sta.Ana, y en la tarde en la capilla Savoy, acerca de la salvación libre por la fe en la sangre de Cristo. Prontamente fui avisado que en Sta.Ana yo tampoco iba a predicar otra vez.
    Domingo, 21. Prediqué en S.Juan a las tres y en S.Bennett en la tarde. En estas iglesias también ya no debo predicar más.”

    ¿Qué fue tan ofensivo en estas “nuevas” prédicas de Wesley? - Bueno, fue exactamente lo que él mismo había experimentado: que era necesario nacer de nuevo. Wesley entendió muy bien que los miembros (y pastores) de las iglesias estaban en la misma situación como él antes de su nuevo nacimiento: pensaban que eran cristianos, pero eran a lo máximo “casi-cristianos”. Entonces Wesley les demostraba desde las Escrituras que necesitaban nacer de nuevo. Esta es la prédica más ofensiva, pero es también la prédica que la iglesia más necesita - no solo en los tiempos de Wesley, también en los tiempos actuales. ¿Dónde están hoy los predicadores que demuestran a los miembros y pastores de las iglesias evangélicas, que todavía les hace falta nacer de nuevo?
    Wesley tomó este asunto tan en serio que según una anécdota, un oyente le preguntó una vez: “¿Por qué predicas todas las veces sobre el nuevo nacimiento, de que es necesario nacer de nuevo?” - Y Wesley respondió: “Porque tú necesitas nacer de nuevo.”

    El avivamiento metodista: Rumbo hacia la iglesia primitiva

    La situación de las iglesias antes del avivamiento
    Efectivamente, la situación de la iglesia antes del avivamiento se puede describir solamente como “muerte espiritual”. Los protestantes ingleses tenían “una apariencia de piedad, pero negaban la eficacia de ella” (2 Tim.3:5). Así describe un historiador la situación de la iglesia en Inglaterra al inicio del siglo XVIII:
    “Los anglicanos tenían miedo a los extremos - a los católicos por un lado y a los puritanos por el otro lado. Querían ser ‘moderados’ y sospechaban de cualquier convicción apasionada. Sus prédicas eran ensayos morales sin poder.
    Puesto que ya no hubo convicciones personales en la fe, surgió una tolerancia ilimitada. (…) La ‘nueva vida en Cristo’ que ellos anunciaban, no se podía observar en la realidad en ningún lugar. (…) El mismo Wesley habló claramente acerca de la irreligiosidad de sus tiempos:
    ‘¿Cuál es la característica principal del pueblo inglés en la actualidad? - Su impiedad. … ¡La impiedad es nuestro carácter nacional en lo general y en lo particular!’
    … ‘Justo en este tiempo’, recuerda Wesley, ‘comenzaron dos o tres pastores de la iglesia de Inglaterra a llamar seriamente a los pecadores al arrepentimiento. … En dos o tres de ellos ardía el fuego del amor a Dios.’”
    (A. Skevington Wood, “Pietismo y Avivamiento”, en “The History of Christianity”, Lion Publishing,Berkhamsted 1977)
    Esta es a menudo la situación antes de un avivamiento: la iglesia está muerta, seca, lejos de Dios. Pero unos pocos cristianos fieles se dan cuenta de la situación, claman a Dios por avivamiento, y empiezan a predicar arrepentimiento.
    Esta “sequedad” de la iglesia es a menudo debida a sus propios líderes y pastores. Jorge Whitefield comentaba en aquel mismo tiempo (según el mismo historiador): “Las iglesias estaban tan muertas, porque hombres muertos les habían predicado.”
    Esta situación tiene muchas paralelas con el tiempo actual. Hoy también, las iglesias están llenas de inmoralidad y corrupción, de manera que ya no se diferencian del mundo. Hoy también, las iglesias tienen una “apariencia de piedad”, pero no producen vidas cambiadas. ¿Dónde están hoy los cristianos fieles que clamen a Dios por avivamiento, y que llamen al pueblo evangélico al arrepentimiento?

    Conversiones y una Reforma de la sociedad entera
    Wesley llamaba fuertemente al arrepentimiento. Pero no hacía “invitaciones a convertirse” como lo hacen los evangelistas actuales. Wesley sabía por su propia experiencia, que Dios tiene que hacer una obra intensiva y profunda de convicción, antes de que alguien pueda convertirse de verdad; y esta obra de Dios necesita tiempo. El confiaba en que Dios iba a hacer esta obra en su tiempo. Así dijo Wesley después de una prédica: “He echado mi pan sobre las aguas. Que lo vuelva a encontrar después de muchos días.” (según Ecl.11:1). Y en otra oportunidad, en su pueblo natal: “¡Que nadie piense que esta labor de amor sea perdida porque el fruto no aparece inmediatamente! Casi cuarenta años trabajó mi padre aquí, pero vio poco fruto de toda su labor. Yo también hice algunos esfuerzos entre este pueblo, y también parecía que gasté mis fuerzas en vano. Pero ahora apareció el fruto. … La semilla, sembrada hace tanto tiempo, brotó ahora, produciendo arrepentimiento y remisión de pecados.”
    Wesley entonces no contaba números de convertidos, como se hace en las campañas actuales. El dejaba la obra en las manos de Dios, y en algunas oportunidades pudo ver más tarde los frutos. Los métodos actuales de evangelización producen un número inmenso de “conversiones” superficiales y falsas, que son solamente producto de la manipulación por parte del evangelista. El avivamiento metodista no tenía este problema, porque se esperaba que los convertidos vinieron por sí mismos a testificar del cambio que Dios obró en ellos. Y normalmente este cambio sucedía al buscar a Dios en secreto.
    (Veremos más adelante que hubo también conversiones espectaculares que sucedían en público. Pero Wesley nunca incentivaba esto para hacer un “show”. El simplemente predicaba arrepentimiento, y dejaba que Dios hiciera lo que a El le parecía bien.)
    Estos son dos ejemplos de testimonios, de como Wesley se enteró más tarde del fruto de su predicación:

    “Una mujer me detuvo en la carretera y dijo: ‘Señor, ¿no recuerda cuando estuvo en Prudhoe hace dos años y desayunó donde Tomás Newton? Yo soy su hermana. Usted me miró al salir, y dijo: ‘Esté en serio.’ Yo no sabía entonces lo que significaba seriedad, ni pensé en ello; pero las palabras entraron en mi corazón, de manera que no pude quedarme tranquila hasta que busqué y encontré a Cristo.’”
    “‘Hace doce años’, dijo W.Row, ‘yo estaba yendo a Gulval Downs y vi a mucha gente reunida. Les pregunté cuál era el asunto, y me dijeron que un hombre iba a predicar. Dije: No, este no es un hombre confundido. Usted había predicado de como Dios levantó los huesos secos, y desde aquel tiempo yo no tenía descanso hasta que Dios tuvo placer en soplar sobre mí y levantar mi alma muerta.’”

    Ciudades enteras fueron transformadas por el avivamiento, como demuestran estos testimonios (también del diario de Juan Wesley):

    “El último invierno, varios decían a manera de burla al Sr.Whitefield: ‘Si él quiere convertir a paganos, ¿por qué no va a los mineros de Kingswood?’ - En primavera, efectivamente lo hizo. Y puesto que miles de ellos nunca iban a un lugar de adoración pública, él les siguió a su propio desierto, para buscar y salvar lo que se había perdido. Cuando él tuvo que ir a otra parte, otros seguían, ‘yendo por las carreteras y por las cercas, a obligarlos a entrar’. Y por la gracia de Dios, su labor no fue en vano. El ambiente ya ha cambiado. Kingswood ya no resuena con groserías y blasfemias como el año pasado. Ya no está lleno de borracheras e inmundicias y diversiones vanas que resultan de ello. Ya no está lleno de guerras y peleas, de clamor y amargura, de enojo y envidia. El paz y el amor están allí. Muchos de la gente son ahora mansos, amables y tratables. No gritan ni se llenan de celos, (…) y su diversión es ahora cantar alabanzas a Dios, su Salvador.”

    Acerca de la provincia de Cornwall, escribe:

    “Esta práctica detestable de engañar al rey (por medio del contrabando) ya no se encuentra en nuestras sociedades. Y desde que se deshicieron de esta cosa maldita, la obra de Dios ha aumentado por todas partes.”

    Prédicas al aire libre
    Hemos visto arriba como Wesley fue expulsado de una iglesia tras otra. La iglesia toleraba la inmoralidad y la muerte espiritual; pero no toleraba la fuerte prédica de Wesley acerca del nuevo nacimiento. Pronto ya no existía iglesia en Inglaterra que iba a dejar predicar a Wesley.
    En ese entonces, su amigo Whitefield ya había comenzado a predicar al aire libre - algo completamente novedoso en aquellos tiempos. Whitefield comenzó a introducir a Wesley en esta forma de predicar. Al inicio, esto le parecía algo muy extraño. Wesley escribe en su diario: “Primero casi no pude conformarme a esta manera extraña de predicar en los campos, de la que él (Whitefield) me dio un ejemplo el domingo. Toda mi vida, hasta hace poco, yo me había aferrado tenazmente a todo lo que es decente y ordenado, de manera que me parecía casi un pecado, salvar almas en algún otro lugar que no sea una iglesia.”
    Pero poco después, Wesley se acordó del Sermón del Monte y dijo que éste era un precedente notable de una prédica al aire libre. Si el mismo Señor Jesús predicaba en los campos, ¿por qué no debía hacerlo Juan Wesley también? - El día siguiente, Wesley predicó desde una pequeña elevación al lado de la carretera, a la salida de la ciudad, y tuvo una audiencia de tres mil personas.
    En su pueblo natal de Epworth, no solo le fue prohibido predicar en la iglesia; el pastor también se negó a dejarle participar en la Cena del Señor, diciendo que Wesley “no era apto”. Entonces, en la tarde del mismo domingo, Wesley se fue al cementerio, se paró encima de la lápida de su padre y predicó desde allí; y tuvo una audiencia mayor de la que el pastor había tenido en la iglesia.
    Desde entonces, Wesley se dedicó a predicar al aire libre; y comúnmente venían miles de personas a escucharle. Así le resultó beneficioso ser expulsado de las iglesias, porque pudo alcanzar a mucho más personas afuera de las iglesias, de lo que le hubiera sido posible dentro de ellas. En una oportunidad, cuando Wesley ya tenía 70 años, tuvo una audiencia de más de 30′000 personas. Se estima que a lo largo de su vida, Wesley pronunció unos 40′000 sermones.

    Envidia de los pastores
    Como era de esperar, con esto los pastores se llenaron aun más de envidia contra Wesley. Aparte de no estar de acuerda con su predicación, una de sus objeciones frecuentes era, que Wesley no tenía derecho de predicar a las congregaciones de ellos. Esta objeción es muy similar a lo que dicen los pastores actuales, tildando de “ladrón de ovejas” a cualquiera que habla sin permiso de ellos a los miembros de su congregación acerca del Evangelio. Tanto entonces como hoy, los pastores creían tener un derecho de propiedad sobre los miembros de su congregación, y se olvidaban de que era el Señor Jesús, no ellos, quien pagó con su vida por la salvación de ellos.
    Esta fue la respuesta de Wesley a estas críticas:

    “Por mientras, ustedes piensan que yo debería quedarme sentado y quieto; porque de otra manera yo estaría invadiendo el oficio de otro, interfiriendo con el negocio de otra gente, y metiéndome con almas que no me pertenecen. Por tanto, ustedes preguntan: ¿Cómo es que yo reúno a cristianos que no están a mi cuidado, para cantar salmos, y orar, y escuchar la exposición de las Escrituras?, ¿y piensan que esto no se puede justificar que yo lo haga en parroquias de otros hombres, por principios católicos? (N.d.tr: Hoy dirían “principios evangélicos”, pero en esencia es lo mismo…)
    Permítanme hablar francamente. Si con ‘principios católicos’ (resp. ‘evangélicos’) ustedes se refieren a cualquier principio que no es escritural, entonces esto no tiene ningún peso para mí. Yo no permito ninguna otra regla, sea para la fe o para la práctica, que no sean las Sagradas Escrituras. Pero con principios escriturales, no me parece difícil justificar lo que hago. Dios me manda en las Escrituras, según lo que está en mi poder, instruir a los ignorantes, reformar a los malos, afirmar a los virtuosos. Los hombres me prohíben hacer esto en sus parroquias; esto es, de hecho, prohibirme hacerlo en absoluto, puesto que no tengo ninguna parroquia propia y según toda probabilidad nunca tendré una. ¿A quién tengo que escuchar entonces, a Dios o a los hombres?
    Yo considero el mundo entero como mi parroquia; o sea, en cualquier parte del mundo que esté, lo considero apropiado, justo y mi deber encargado, declarar a todos los que estén dispuestos a escuchar, las buenas nuevas de la salvación. Esta es la obra que sé que Dios me llamó a hacerla; y estoy seguro de que Su bendición la acompaña. Por tanto estoy grandemente animado a ser fiel en cumplir la obra que El me dio a hacer. Soy Su siervo, y como tal, estoy ocupado según la clara dirección de Su Palabra, ’según tengo la oportunidad, hacer bien a todos los hombres’; y Su providencia claramente concuerda con Su Palabra, porque El me desocupó de todo lo demás, para que yo me encargase únicamente de esta misma cosa, y siga haciendo el bien.”

    Las “sociedades religiosas”
    Ya antes de Wesley existían “sociedades religiosas” dentro de la iglesia anglicana. Eran grupos pequeños, mayormente de jóvenes, que se comprometieron a reunirse semanalmente para edificarse unos a otros. Se contaban unos a otros sus experiencias con Dios, y recaudaban dinero para ayudar a los pobres, pagar las deudas de prisioneros, y educar niños. Más tarde se esforzaban también para ganar a nuevos miembros, pero admitían solamente a aquellos que demostraban la misma entrega al Señor. Al parecer, estas “sociedades” eran algo como un “pietismo inglés” (aunque parece que se originaron independientemente del pietismo alemán).
    El mismo Wesley fundó una tal sociedad junto con algunos compañeros de estudio en Oxford, aun antes de nacer de nuevo. Después de su regreso de América, Wesley fundó otra sociedad, con la ayuda de Peter Bohler. Pero esta sociedad se unió con la iglesia de los moravos, y entonces Wesley la dejó y fundó otra, que permanecía en comunión con la iglesia anglicana.
    Wesley encontró pronto que estas sociedades eran el mejor medio para juntar a las personas que habían sido “despertados” por sus prédicas y estaban buscando a Dios. Cuando se juntaron más miembros a las sociedades, éstas fueron divididas en “clases” pequeñas de unas doce miembros cada una. El más maduro de cada clase era su “líder”, con la responsabilidad de visitar semanalmente a cada miembro, y/o reunirlos juntos, para preguntarlos acerca de su estado espiritual y aconsejarlos según podía. Así se aseguraba una comunión personal continua entre los miembros de las sociedades. El mismo Wesley (y más tarde sus colaboradores) reunía regularmente a los líderes para enseñar y aconsejarlos.
    El consejo principal de Wesley a las sociedades era: “Fortalézcanse unos a otros. Conversen juntos con tanta frecuencia como puedan. Y oren en serio uno con otros y unos por otros, para que puedan ‘perseverar hasta el final y ser salvos’.” - También se estableció un reglamento bastante estricto para estas sociedades. Por su organización “metódica”, pronto recibieron el apodo de “metodistas”.
    En cuanto a la membresía, se ejercía una disciplina estricta. Por ejemplo, no podía ser miembro ningún ladron, vendedor o comprador de contrabando, o que evadía impuestos.
    Acerca de este tema, Wesley escribió en 1767 un tratado con el título: “Palabra a un contrabandista”. En este demostró que el que compra contrabando, es igual de culpable como el mismo contrabandista. Tampoco escapaban de su juicio aquellos que se justificaban: “Pero yo no sabía que era contrabando.”: - “¡No! ¿No te dijo el vendedor que era contrabando? Si te lo vendió más barato de lo común, él te lo dijo. El precio bajo te dijo: ‘Esto es contrabando.’” - Wesley señaló también que la compra-venta de contrabando aumentaba la carga de impuestos sobre todos los hombres honestos. “Por tanto, cada vendedor y comprador de contrabando es un ladrón general, que roba los bolsillos tanto del rey como de sus prójimos.”
    (Según J.Telford, “La vida de Juan Wesley”.)
    Telford comenta también acerca del efecto de estas sociedades metodistas sobre la sociedad en general:
    “Dondequiera que se implantó el metodismo, contribuyó a una reforma general del comportamiento. Hizo de sus miembros ciudadanos mejores, y elevó el estándar de la moralidad. Nunca se hizo alguna tregua con el pecado. …Wesley predicó: ‘¡Cuán grande podría ser una sociedad (metodista) si les permitiríamos algún pecado! Sí, pero entonces toda nuestra labor sería en vano. Si les permitiríamos un solo pecado, se detendría la bendición entera.’”
    En una oportunidad, Wesley comentó acerca de la importancia de estas sociedades y clases:

    “Fui convencido más que nunca, que aunque yo predicara como un apóstol, pero sin juntar a los que se despiertan para entrenarlos en los caminos de Dios, yo estaría solamente engendrando niños para ser asesinados. ¡Cuánto se ha predicado durante los últimos veinte años por todo Fembrokeshire! Pero no hay sociedades regulares, no hay disciplina, no hay orden ni comunión; y la consecuencia es que de los que se despertaron una vez, nueve de diez están ahora más dormidos que antes.”

    En Georgia, Wesley había conocido los “ágapes” de los moravo

  9. alberto Dice:

    En Georgia, Wesley había conocido los “ágapes” de los moravos (una cena de comunión, a la manera de los primeros cristianos). Fue tan impresionado por ello que introdujo esta costumbre también en sus sociedades.

    Los predicadores laicos
    Desde los primeros años del avivamiento, Wesley comenzó a nombrar a “ayudantes” o “predicadores” que viajaban como él por el país, predicando y visitando las “sociedades”. Estos predicadores no eran reconocidos por la iglesia, y la mayoría de ellos no tenían estudios teológicos. Wesley los escogió porque demostraban en sus vidas que amaban al Señor, y porque se notaba el fruto de sus prédicas.
    Telford escribe acerca de ellos:
    “Wesley se vio a menudo inclinado a emplear a hombres de poca o ninguna educación. Pero él hizo lo mejor para despertar en ellos un deseo de mejorar. En 1749 reunió en Kingswood a tantos predicadores como podían dar su tiempo, y les dio clases, tal como lo hacía antes para sus estudiantes en la universidad. … En noviembre de 1764 escribió: ‘Tuve muchos estudiantes en la universidad, y me esforcé bastante por ellos. Pero ¿con qué resultado? ¿Qué es de ellos ahora? ¿Cuántos de ellos ya no se acuerdan ni de su profesor ni de su Dios? Pero, ¡bendito sea Dios! Desde entonces tuve unos estudiantes que me recompensan bien por mi labor. Ahora ‘yo vivo, porque ustedes están firmes en el Señor.’”
    Por supuesto, este envío de predicadores no reconocidos fue algo sumamente “irregular” a los ojos de los líderes de la iglesia. Un pastor dijo acerca de Wesley y sus predicadores: “… El y sus laicos torpes - su legión andrajosa de predicadores caldereros, cocheros, barrenderos, etc. - avanzan envenenando las mentes de los hombres.”
    El mismo Wesley respondió a la pregunta, “¿De qué manera debemos considerarnos a nosotros y a nuestros ayudantes?”: - “Quizás como mensajeros extraordinarios (a diferencia de los ordinarios), destinados: 1) a provocar a celos a los ministros regulares, 2) a suplir su falta de servicio hacia aquellos que están pereciendo por falta de conocimiento.”
    Este equipo de predicadores laicos sirvió también de consejo y corrección para Wesley mismo, y él estaba consciente de esta necesidad. Telford relata:
    “Henry Moore tiene la reputación de haber contradicho a Wesley más que cualquier otro hombre en Inglaterra. Pero Wesley lo animó a hablar abiertamente, y lo estimó aun más por su franqueza. - Uno de los predicadores se irritó porque un predicador joven había señalado una falta de uno de los mayores. Pero Wesley le respondió: ‘Yo agradeceré al más joven entre ustedes si me señala cualquier falta que ve en mí; si lo hace, lo consideraré mi mejor amigo.’”

    Su preocupación por los pobres
    Una característica de la iglesia primitiva fue su preocupación y ayuda práctica para los pobres. Este fue también un asunto importante para Wesley, como demuestra esta entrada en su diario, del 7 de mayo de 1741:

    “Hice recordar la sociedad unida, que muchos de nuestros hermanos y hermanas no tenían el alimento necesario; muchos no tenían vestimenta conveniente; muchos no tenían trabajo, sin culpa propia; y muchos enfermos; que yo había hecho lo que yo podía para alimentar a los hambrientos, para vestir a los desnudos, para emplear a los pobres, y para visitar a los enfermos; pero yo solo no era suficiente para estas cosas; y por tanto deseé que todos los que tenían el mismo corazón como el mío:
    1) trajeran toda la ropa que les sobraba, para que sea distribuida entre los más necesitados.
    2) dieran semanalmente un penique, o lo que podían dar, para el alivio de los pobres y enfermos.
    Les dije que yo planeaba emplear por el momento a todas las mujeres que no tenían trabajo, en tejer. A éstas les pagaríamos primero el precio común por el trabajo que realicen, y después les anadiríamos según sus necesidades. Doce personas fueron nombrados para inspeccionar a estas, y para visitar a los enfermos y proveerlos con lo necesario. Cada uno de ellos debería visitar a todos los enfermos de su distrito cada dos días, y deberían reunirse los martes por la tarde para rendir cuentas de lo que hizo cada uno, y para consultar juntos acerca de lo que podrían hacer más.”
    “En la tarde visité a muchos de los enfermos; pero qué escenas, ¿quién lo puede ver sin conmoverse? No existe algo así en los países paganos. Cuando uno de los indios en Georgia se enfermaba (lo que sucedía muy raras veces, antes que aprendieran la glotonería y la borrachera de los cristianos), los que estaban cerca de él le daban todo lo que necesitaba. Oh, ¿quién convertirá a los ingleses (por lo menos) en paganos honestos?”

    A los 81 años de edad (!), Wesley escribió lo siguiente en su diario:

    “En invierno normalmente distribuimos carbón y pan entre los pobres de la sociedad. Pero ahora vi que les faltaba también ropa, no solamente alimento. Entonces en este día y los cuatro días siguientes caminé por la ciudad y pedí dinero hasta recaudar doscientas libras, para vestir a los que más lo necesitaban. Pero fue un trabajo duro, porque la mayoría de las calles estaban llenas de nieve que se estaba derritiendo, a menudo hasta los tobillos, de manera que mis pies estaban empapados de agua helada casi desde la mañana hasta la noche.”

    Avivamiento es regresar a la iglesia primitiva
    Cada avivamiento significa un nuevo acercamiento a lo que era la iglesia primitiva. En los tiempos de apostasía, la iglesia se aparta de los principios y prácticas de la primera iglesia. En los tiempos de avivamiento, la iglesia “vuelve a lo que fue en el principio”. Así también en el avivamiento metodista, volvieron a aparecer algunas características de la iglesia primitiva:

    * Primero y ante todo, el énfasis en el nuevo nacimiento. Una iglesia apóstata se contenta con aumentar sus miembros, aunque sean cristianos de nombre no más, de labios y no de corazón. Pero una iglesia avivada insiste en que solamente aquellos son verdaderos cristianos, que nacieron de nuevo y muestran evidencia de ello en sus vidas.
    * Las prédicas al aire libre. La iglesia primitiva no estaba encerrada en cuatro paredes y no conocía “lugares santos”. Los apóstoles y Jesús mismo predicaban a menudo en lugares públicos y al aire libre. Ya hemos visto como Wesley tenía sus prejuicios contra esta forma de predicar; pero la necesidad le obligó, y después él descubrió que esto era bíblico.
    * La comunión personal en grupos pequeños, en las casas y con participación de todos, sin distinguir entre “clérigos” y “laicos”. Varios pasajes del Nuevo Testamento dan testimonio de esta forma de reunirse:
    “Y perseveraban … en la comunión unos con otros …” (Hechos 2:42)
    “… y partiendo el pan en las casas, comían juntos con alegría y sencillez del corazón…” (Hechos 2:46)
    “¿Qué hay pues, hermanos? Cuando os reunís, cada uno de vosotros tiene salmo, tiene doctrina, tiene lengua, tiene revelación, tiene interpretación. Hágase todo para edificación.” (1 Cor.14:26)
    Esto fue lo que practicaron los primeros metodistas en sus “sociedades” y “clases”. Hemos visto que también redescubrieron las comidas “ágape”, por el ejemplo de los moravos.
    * El envío de “predicadores laicos”. Los mismos apóstoles eran un ejemplo de ello, porque ellos no tenían el reconocimiento de ningún líder religioso y de ninguna organización; salieron únicamente por el llamado del Señor mismo. Su calificación no consistía en estudios teológicos, sino en haber conocido personalmente al Señor Jesús. Fue este mismo criterio que Wesley aplicó al comisionar sus predicadores.
    * Su preocupación por los pobres, de una manera personal y motivada por el amor cristiano. Esta fue también una marca distintiva de la iglesia primitiva:
    “Así que no había entre ellos ningún necesitado; porque todos los que poseían heredades o casas, las vendían, y traían el precio de lo vendido, y lo ponían a los pies de los apóstoles; y se repartía a cada uno según su necesidad.” (Hechos 4:34-35)
    “Solamente nos pidieron que nos acordásemos de los pobres; lo cual también procuré con diligencia hacer.” (Gál.2:10)

    El autor wesleyano, Luke L. Keefer, está convencido de que Wesley tomó la iglesia primitiva como modelo para la iglesia de todos los tiempos:

    “En los primeros años del avivamiento, Wesley llegó a un nuevo entendimiento acerca de la iglesia. … Su eclesiología (doctrina acerca de la iglesia) malguiada en Oxford y Georgia era debido a una vista estática de la iglesia antigua. Erróneamente, él había atribuido valor universal a prácticas de la iglesia que simplemente eran acomodadas a las condiciones culturales de aquella época. Su estudio de la iglesia en Hechos reveló un concepto dinámico de la iglesia. El Espíritu guió la iglesia, de manera providencial, a formas de gobierno y de ministerio que reforzaban la extensión del evangelio. Esto encajó exactamente con las propias experiencias de Wesley con el avivamiento en Bristol y en otros lugares, donde él había sido guiado a innovaciones para extender el avivamiento.
    En primer lugar, esto significaba que la verdadera iglesia era una iglesia misionera, como lo era la iglesia primitiva. Wesley dijo a sus predicadores que su tarea principal era salvar almas. No iban a tomar en cuenta los límites de las parroquias, establecidos por siglos de tradición eclesiástica. Como los primeros apóstoles, los metodistas iban a ir a cualquier lugar donde el Espíritu los guiaba a anunciar las buenas nuevas de la salvación. Aun más, el metodismo rechazó la teología sacramental que vio la salvación como algo otorgado a la comunidad entera por medio de los ritos de la iglesia. Para los metodistas, el cristianismo no era un asunto de territorio o de ceremonia; era un asunto personal de conversión.
    En segundo lugar, Wesley consideró ahora el gobierno y la práctica de la iglesia como algo meramente funcional. … Ahora, la pregunta decisiva acerca de las prácticas eclesiásticas fue: ¿Hasta dónde contribuyen o impiden la tarea misionera de la iglesia? Wesley lo expresó de la mejor manera en su respuesta a ‘John Smith’:
    ‘Yo pregunto, ¿cuál es el propósito de todo orden eclesiástico? ¿No es para traer almas del poder de satanás a Dios, y para edificarlas en Su temor y amor? Entonces, el orden tiene valor mientras sirve para estos fines; y si no sirve para ellos, no vale nada.’
    Uno siente las implicaciones de estas palabras, al descubrir los cambios fenomenales que Wesley hizo en su eclesiología durante la década de los 1740. Abandonó su creencia anterior en la sucesión apostólica, en el triple orden del ministerio (obispos, sacerdotes y diáconos), y en el derecho divino del gobierno episcopal en la iglesia. … Según su estimación, la iglesia oficial (que dio suma importancia a estos asuntos eclesiásticos) no estaba ganando almas. De hecho, su misma insistencia en estas estructuras impidió la obra de la evangelización. Por el otro lado, la predicación laica en los campos e itinerante de los metodistas, cumplía con el mandato evangelístico de la iglesia.”
    (Luke L. Keefer, Jr: “John Wesley, Disciple of Early Christianity”)

    Son interesantes también las observaciones del mismo autor acerca de la visión histórica de la iglesia que tenía Wesley:

    “Los primitivistas cristianos comparten una visión de la historia que divide el tiempo en tres períodos: una Edad Dorada, una caída, y una restauración. (…)
    Para Wesley, la Edad Dorada duró desde la encarnación de Cristo hasta la coronación de Constantino. Pero su Edad Dorada consistía en una serie de círculos concéntricos. Una analogía con el templo Bíblico puede ilustrar esta idea. La época pos-apostólica era el atrio del templo. La época del Nuevo Testamento era el Lugar Santo, cualitativamente distinta de los siglos II y III. Dentro de la época del Nuevo Testamento, la iglesia de los primeros cuatro capítulos de Hechos era el Lugar Santísimo. La iglesia de Jerusalén fue para Wesley el modelo supremo del cristianismo primitivo.
    En el núcleo de la caída, como la entendía Wesley, está el “misterio de la iniquidad”. Este ya existía en el Nuevo Testamento y manchó la misma iglesia en Jerusalén. La codicia (Hechos 5), la parcialidad (Hechos 6) y los prejuicios (Hechos 15) eran problemas incluso en la Edad Dorada. Las epístolas apostólicas reflejan varios defectos en la iglesia. Wesley creía que estos defectos aumentaron más y más durante los siglos II y III, detenidos de vez en cuando por avivamientos periódicos, y culminaron en una caída abismal cuando Constantino intentó cristianizar el imperio.
    Wesley creía que la restauración de la iglesia empezó con la Reforma protestante. Sin embargo, fue una reforma inadecuada e incompleta. Wesley reconoció que los reformadores habían purificado la iglesia en doctrina y en adoración; pero para él, estos no fueron los asuntos esenciales. Purificar la iglesia del romanismo, todavía no removía los errores del constantinismo. Mientras la gente no fuera reformada en sus corazones y en sus vidas, una iglesia menos romana todavía no era una iglesia primitiva.”
    (Op.cit.)

    Algunas de las doctrinas falsas de paz y seguridad: Que practican los falsos moveres de avivamiento

    * “Una vez salvo, siempre salvo.”
    * “Evangelio de prosperidad”; sobornar a Dios con diezmos para volverse rico rápidamente
    * El “otro evangelio” de la “iglesia con propósito”
    * Un patriotismo falso; el cristianismo político de “Dios bendiga a América”
    * Dominionismo - los cristianos conquistarán políticamente todas las naciones para Cristo
    * El cristianismo comercializado con ventas de libros, CDs, DVDs, de “comida chatarra” cristiana
    * Rechazo del liderazgo del ministerio quintuple ordenado por Dios
    * Rechazo de la verdad de Dios, Su Palabra
    * Rechazo de la santidad, la pureza y la justicia
    * Rechazo del Espíritu Santo, “ya estoy lleno”
    * “Feminismo cristiano”, usurpando la autoridad del hombre y destruyendo el liderazgo
    * Iglesias y ministerios de “un solo pastor”, a manera de una empresa
    * Teologías que apoyan la construcción de edificios de millones de dólares
    * Cristianismo “dirigido a los buscadores”; hacerse amigos del mundo; entonces el mundo entra a la iglesia
    * Movimiento falso de crecimiento de iglesias y de células en casa (solo jugando “el juego de los números”)
    * Falsos viajes misioneros desde Estados Unidos, apoyando el Nuevo Orden Mundial por medio de la CIA
    * Psicologia cristiana, confesión positiva, metafisica, ecumenismo,guerra espiritual
    * Nuevas revelaciones apostólicas
    * Modificaciones en nuevas Biblias
    * y muchas heregias mas

    ¿Qué hacer? Para no caer en estos moveres

    * Entrega tu vida completamente en las manos de Jesucristo.
    * Su Palabra … estudia la Palabra de Dios.
    * Santidad … vive una vida de santidad; sepárate de TODO lo que no es santo.
    * Un estilo de vida sencillo y “ayunando”, deja de amontonar riquezas, no te ayudará nada. Vive una vida sencilla; si tienes comida, agua y un techo sobre tu cabeza, esto debe ser suficiente.
    * Esté dispuesto a sufrir por Cristo Jesús, manteniendo Su testimonio verdadero, incluso hasta la muerte.
    * Predica el Evangelio…predica arrepentimiento como en la Biblia, y no los mensajes dulces de los púlpitos americanos manchados y corrompidos.
    * Sé lleno del Espíritu Santo, sí, sé lleno como sucedió en el libro de Hechos; deja tus ideas preconcebidas y arrepiéntete de ellas y sé lleno del Espíritu Santo y aprende a orar y adorar en el Espíritu.
    * Oración y ayuno. Necesitarás desarrollar una devoción de oración y dejar de lado unas comidas, sí, ayunar, es trabajo duro pero lo necesitarás (quizás te ayudará a perder unos kilos…)
    * Pregunta al Señor qué es lo que El quiere de ti; Su voluntad para tu vida.
    * Ten comunión con cristianos del mismo sentir, que invocan el nombre del Señor y te desafían para una relación personal más profunda con Jesucristo, para la santidad, la pureza y justicia. Abandona las iglesias babilónicas, sí, es tiempo de salir todas las iglesias de prosperidad y “con propósito” que solo exaltan al hombre.
    * Ayuda a los pobres, huérfanos, y los olvidados de este mundo.

    ¿Avivamiento mundial o apostasía?

    Como creyentes, vivimos en tiempos muy peligrosos. Las palabras de Jesús acerca de que la maldad se iba a multiplicar, se están cumpliendo a la cabalidad. Para gran parte de esta sociedad, el ver y aceptar que dos personas del mismo sexo pueden contraer matrimonio , ha llegado a ser letalmente normal. Para gran parte de la iglesia, el aceptar y digerir el alto grado de herejía y falsa doctrina y espíritu que se da a conocer desde muchos púlpitos y plataformas multitudinarias, ha venido a ser letalmente normal también.

    Pero el Espíritu dice claramente que en los últimos tiempos algunos apostataran de la fe, prestando atención a espíritus engañadores y a doctrinas de demonios. I de Timoteo 4:1.

    Desde que me convertí al Señor Jesús, hace 27 años, comencé a escuchar a muchos siervos del Señor en ese entonces, que la venida del Señor estaría presidida por un avivamiento mundial. Y esta es la bandera de los famosos iluminados o llamados profetas o apóstoles. Ellos se mofan de quienes predican que Jesús viene pronto, porque esto no ocurrirá según ellos hasta que el mundo no haya sido cristianizado.

    Avivamiento

    ¿En verdad sucederá un avivamiento mundial antes que Jesús recoja su iglesia? ¿Tiene esta declaración base bíblica? Les invito a que analicemos estas dos preguntas y entonces tendremos una repuesta. Para tener una mejor comprensión es necesario que hagamos un ligero análisis del mensaje del Señor Jesús a las siete iglesias en los capítulos 2 y 3 del Apocalipsis. por ejemplo: En el mensaje del Señor a la iglesia Filadelfia, encontramos la siguiente promesa: Yo conozco tus obras. Mira he puesto delante de ti una puerta abierta que nadie puede cerrar, porque tienes un poco de poder, has guardado mi palabra y no has negado mi nombre. Apocalipsis 3:8.

    Filadelfia la iglesia pentecostal

    Nadie puede negar que este mensaje pertenece a la iglesia del siglo XX, siglo en que no sólo fueron impactadas las iglesias tradicionales, que también surgió el movimiento pentecostal, el cual encendió la llama del avivamiento mundial. En menos de cien años, las iglesias lideradas desde Estados Unidos, llevaron acabo las más atrevidas obras misioneras en todo el mundo incluyendo el nuevo mundo que es América, último lugar donde llegó el evangelio, pues no me vengan a decir que a Asia, Siberia y África el evangelio todavía no ha llegado, afirmar tal cosa es una muestra de profunda ignorancia de la historia. Latinoamérica fue impactada en el siglo XX, como nunca en la proclamación del evangelio. En ese siglo sucedieron milagros extraordinarios por medio de grandes evangelistas, como el evangelista Ávila de Puerto Rico y múltiples siervos norteamericanos tanto de Canadá como Estados Unidos, de igual manera surgieron grandes siervos en Europa, África y Asia.

    El avivamiento del Siglo XX fue genuino, los siervos eran hombres humildes y de profunda oración, no despojaron a las iglesias o comunidades donde fueron, al contrario ellos entregaron todo al servicio del Señor. Todo lo contrario de los falsos apóstoles y profetas de hoy en día, que estafan a las personas de sus iglesias y comunidades, alegando que ellos merecen recibir todos los bienes, que van desde coches lujosos hasta lo inimaginable. La iglesia del pasado ardía en fuego, desde los niños hasta los ancianos se sabían la Biblia sin saber leer. Eran apasionados por la venida del Señor; una clara evidencia que eran la novia del Señor. Muchos creíamos que esta seria la iglesia del arrebatamiento y por eso muchos llegamos a declarar que la iglesia Filadelfia era la iglesia del Rapto.

    Apostasía; No avivamiento

    la iglesia de la Laodicea de la apostasía. Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente, ¡Ojalá fueras frío o caliente! Así, puesto que eres tibio, y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Porque dices: Soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad; no sabes que eres un miserable y digno de lástima, y pobre, ciego y desnudo, te aconsejo que de mi compres oro refinado por fuego para que te hagas rico, y vestiduras blancas para que te vistas y no se manifieste la vergüenza de tu desnudez, y colirio para ungir tus ojos para que puedas ver. Apocalipsis 3:15-18.

    No podemos negar los grandes avivamientos del recién pasado siglo, pero decir que en estos momentos estamos en la víspera de gran avivamiento, es actuar como ingenuos, porque lo que estamos viendo en los primeros DIEZ años de este siglo XXI, es un pésimo testimonio de los grandes ministros de cuello blanco, liderados por la corriente de los apostolados.

    Lo que se muestra en la televisión ya no es un evangelio puro, es todo lo contrario. Los grandes tele evangelistas compiten en quien es el mejor y más famoso, en quien es el que cuenta el mejor mito o leyenda personal, en sus mensajes la Biblia está fuera, en sus mensajes la gloria para Cristo no existe, sólo existen sus grandes logros, el nuevo súper templo, el nuevo avión, los miles de personas que los fueron a escuchar en sus shows. ¿Cree usted realmente que Dios está preparando un gran avivamiento con este tipo de “apóstoles o profetas”, orgullosos y soberbios?

    Hoy en día tenemos ministros llenando todas las características de II de Timoteo 3:1-5. Al analizar este pasaje nos damos cuenta que lo que Pablo dice aquí a Timoteo, no es a los hombres del mundo, pues la gente mundana siempre han tenido todas esas características, así que aquí esta hablando de los falsos ministros, los falsos apóstoles y falsos profetas, personajes vestidos con piel de ovejas pero que son lobos. Tendrán toda la imagen de hombre benévolo mientras están en los pulpitos, pero fuera de ellos son malvados, estos son los que hablan de una gran unidad de todas las religiones para una sola iglesia.

    No me opongo a un avivamiento y creo que el Señor seguirá derramando su poder sobre su iglesia hasta que venga el Arrebatamiento. Una de las grandes tragedias en relación al avivamiento, es que nuestras iglesias consideran avivamiento si hay milagros, pero lo que yo considero avivamiento es cuando las almas se convierten al Señor. No obstante, lo que vemos con estos falsos ministros, es que ellos crecen a costa de miembros robados a otros rebaños. No dudo que el Señor tiene una gran bendición para nuestra comunidad hispana sobre todo ahora que la iglesia católica se va a fanatizar más y tratarán de hacer mas persecución social al pueblo de Dios en México y el resto de América latina, pero también es preocupante los numeroso falsos profetas y falsos apóstoles levantándose en nuestra América.

    Insisto no estoy en contra que tengamos algunos focos de avivamientos en ciertos sectores, pero esto no nos da derecho a declarar que la señal de rapto es el avivamiento mundial, es todo lo contrario, es la apostasía, basta con analizar de nuevo el pasaje del mensaje a la iglesia Laodicea, y nos daremos cuenta que estos son los mismísimos síntomas de soberbia hoy en día en nuestra iglesia.

    “Si se humillare mi pueblo, sobre el cual mi nombre es invocado, y oraren, y buscaren mi rostro, y se convirtieren de sus malos caminos; entonces yo oiré desde los cielos, y perdonaré sus pecados, y sanaré su tierra…”

    2ª CRONICAS 7:14

    TODOS ANHELAMOS UN AVIVAMIENTO EN NUESTRAS VIDAS, PERO CREO QUE ESTO NO ES ALGO “MAGICO”, A CONTINUACION QUISIERA EXPONER ALGUNOS COMENTARIOS ACERCA DE LO QUE PARA MI NO ES UN AVIVAMIENTO GENUINO, VEAMOS…

    EL AVIVAMIENTO NO ES:

    * SOLO MANIFESTACIONES ESPIRITUALES EN LOS CULTOS (DANZAS, LENGUAS, GRITOS DE JUBILO, ALEGRIA O GOZO EN LOS CANTICOS)

    * HACER CAER A LA GENTE PROMOVIENDO UN SHOW Y MANIPULANDO LAS EMOCIONES

    * USAR EL TEMPLO COMO PASARELA DE MODA LUCIENDO SUS TRAJES O VESTIDOS COSTOSOS DE “GRANDES MARCAS”

    * TENER UN CARGO ECLESIASTICO O ALGUNA RESPONSABILIDAD EN EL TEMPLO

    * TENER AUTOS LUJOSOS, CASAS FASTUOSAS O MUCHOS BIENES MATERIALES

    * HABLAR O PREDICAR BONITO NI TENER CARISMA PARA LLEGAR A LAS MASAS

    * PERTENECER A UNA MEGAIGLESIA (IGLESIA CON MILES DE MIEMBROS)

    * ROMPERSE LAS CUERDAS VOCALES CANTÁNDOLE A DIOS

    * DECIR SEÑOR, SEÑOR O PRETENDER CONOCER A DIOS

    * HACER MILAGROS, NI SANAR A LOS ENFERMOS, NI LEVANTAR A LOS MUERTOS NI ECHAR FUERA DEMONIOS

    * SABERSE LA BIBLIA DE MEMORIA

    * ESTUDIAR TEOLOGIA

    * CAERLE BIEN A TODO EL MUNDO

    * COPIAR LAS ESTRATEGIAS DEL MUNDO Y APLICARLAS A LA IGLESIA

    * ESCUCHAR MUSICA MUNDANA

    * ETC…

    AHORA VISTO ESTOS EJEMPLOS DE LO QUE NO ES, PASEMOS A LEER LO PARA MI ES UN VERDADERO AVIVAMIENTO ESPIRITUAL…

    EL AVIVAMIENTO ES:

    * UN DESPERTAR DE LA IGLESIA DE CRISTO, QUE COMIENZA CON:

    * ARREPENTIMIENTO (CONFESION DE TODOS NUESTROS PECADOS, AUN LOS MAS INTIMOS)

    LUEGO ESTO SE TRADUCE EN:

    * DESEOS DE ORAR (TENER UNA MAYOR INTIMIDAD CON DIOS, BUSCAR SU ROSTRO)

    * AMOR POR LA PALABRA DE DIOS

    * DESEOS DE COMPARTIR EL EVANGELIO DE JESUS Y SU AMOR CON OTROS QUE AUN NO LE CONOCEN

    * UNA VIDA DE CONSAGRACION Y SANTIDAD PARA DIOS

    * DESEOS DE AYUDAR AL PROJIMO (PROXIMO)

    * ACCION

    * MAYOR COMPROMISO CON DIOS

    * PERSONAL

    * ALGO CONCRETO Y APLICABLE EN NUESTRAS VIDAS

    COMO PODEMOS VER EL AVIVAMIENTO NO ES TAN SOLO ALGO ESPIRITUAL SINO QUE PRODUCE CAMBIOS DE CONDUCTAS EN NUESTRAS VIDAS QUE SE MANIFIESTAN EN NUESTRO ENTORNO, YA SEA EN NUESTRA FAMILIA, EN NUESTRO LUGAR DE TRABAJO, EN LA ESCUELA O UNIVERSIDAD, EN FACEBOOK, ETC…

    EL AVIVAMIENTO FABRICA MEJORES: ESPOSOS (AS), PADRES, HIJOS, HERMANOS, CRISTIANOS, TRABAJADORES, ETC…

    HABIENDO LEIDO ESTO LA PREGUNTA ES ¿ESTAMOS VIVIENDO EN GENUINO AVIVAMIENTO ESPIRITUAL? ¿LA IGLESIA DE CRISTO ESTA VIVIENDO UN VERDADERO AVIVAMIENTO ESPIRITUAL?

    LA RESPUESTA PARA MI ES QUE NO ESTAMOS VIVIENDO UN AVIVAMIENTO, PERO LA ESPERANZA ES QUE HOY MISMO SI QUEREMOS PODEMOS COMENZAR A VIVIR UN AVIVAMIENTO GENUINO Y PERSONAL.

    EN APOCALIPSIS 3:14-22 SE NOS HABLA DE UNA IGLESIA TIBIA (LAODICEA), SI SEGUIMOS EN ESA CONDICION DIOS MISMO NOS VOMITARA.

    JESUS NOS LLAMA AL ARREPENTIMIENTO, EL NOS INVITA A ABRIRLE LA PUERTA, YA QUE HOY NOSOTROS TENEMOS A JESUS FUERA DE NUESTRAS VIDAS Y FUERA DE NUESTROS TEMPLOS.

    FRANK BARTLEMAN (ESCRITOR DEL LIBRO “COMO EL PENTECOSTES LLEGO A LA CIUDAD DE LOS ANGELES” PUBLICADO EN 1925), DIJO: “UN AVIVAMIENTO COMIENZA CASI SIEMPRE CON LOS LAICOS. LOS LIDERES ECLESIASTICOS MUY RARAS VECES DAN LA BIENVENIDA A UNA REFORMA. LA HISTORIA SE REPITE.”

    EN 1902, EN CHILE DURANTE UNA CLASE DE MAESTROS ESTUDIABAN EL LIBRO DE LOS HECHOS Y UN HNO. PREGUNTO AL PASTOR WILLIS HOOVER ¿QUE IMPIDE QUE NOSOTROS SEAMOS UNA IGLESIA COMO ESTA IGLESIA PRIMITIVA? EL PASTOR RESPONDIO “NO HAY IMPEDIMENTO ALGUNO, SINO EL QUE ESTA EN NOSOTROS MISMOS”, AHI PARTIO EL AVIVAMIENTO EN CHILE, CON UNA SIMPLE PREGUNTA.

    DESDE HOY MISMO PODEMOS EMPEZAR A VIVIR ESE AVIVAMIENTO EN NOSOTROS, DEBEMOS AVIVAR EL FUEGO DEL DON DE DIOS QUE EL PUSO EN NOSOTROS (2ª TIMOTEO 1:6) Y NO ENFRIARNOS.

    TODO AVIVAMIENTO EMPEZO CON ARREPENTIMIENTO, DEBERIAMOS CORRER PARA ARREPENTIRNOS!!, AUNQUE TAMBIEN DEBEMOS SABER QUE EL AVIVAMIENTO NO DURA PARA TODA LA VIDA Y ESO DEPENDE DE COMO ESTAMOS BUSCANDO A DIOS, ES DECIR, SI LE ECHAMOS LEÑA AL FUEGO LA LLAMA SE MANTENDRA ENCENDIDA, TAMBIEN DEBEMOS SABER QUE ES PARA GLORIFICAR A DIOS, ESA ES LA RAZON, Y COMO LEIMOS EN 2ª CRONICAS 7:14 DEBEMOS TENER ALGUNOS REQUISITOS PARA VIVIRLO, O SEA QUE ES CONDICIONAL.

    UNO DE LOS REQUISITOS ES LA HUMILDAD (RECONOCER CUAL ES NUESTRA POSICION ANTE DIOS), LUEGO LA ORACION, LUEGO BUSCAR EL ROSTRO DE DIOS (ES DIFERENTE A ORAR, ES BUSCAR A DIOS EN ORACION INTENSA, INTIMA, DIARIA Y CONSTANTE) Y POR SUPUESTO COMO LO HEMOS REPETIDO ARREPENTIMIENTO (OJO, NO CONFUNDIR CON REMORDIMIENTO). EL RESULTADO SERA COMO LO DICE EL TEXTO , QUE DIOS OIRA NUESTRA ORACION, PERDONARA NUESTROS PECADOS Y SANARA NUESTRA TIERRA.

    .

    DEBEMOS VOLVERNOS A DIOS CON TODO EL CORAZON, NO NECESITAMOS ALGO NUEVO, NO SEÑOR, AL CONTRARIO DEBEMOS VOLVER A LAS BASES DE LA IGLESIA QUE FUNDO CRISTO, DEBEMOS TENER UNA REFORMA, VALE DECIR VOLVER A TENER LA FORMA QUE QUIERE CRISTO, DEBEMOS VOLVER A LA PALABRA DE DIOS.

    ESTOY SEGURO QUE EL AVIVAMIENTO EN CHILE NO SERA EN MASA, NO EMPEZARA POR LOS “LIDERES”, SINO QUE EMPEZARA POR UNOS POCOS ANONIMOS CRISTIANOS, QUE MAS QUE FAMA, SOLO QUERRAN AGRADAR A DIOS Y PREDICAR SU PALABRA, NO SERA POR IGLESIAS GRANDES NI HISTORICAS, SINO POR SIMPLES FIELES QUE ENTIENDAN Y ABRAN SU CORAZON A DIOS.

    AHORA UNA ADVERTENCIA ANTES DE TERMINAR EL TEMA, NO SE ENGAÑEN, EL AVIVAMIENTO NO PUEDE EMPEZAR EN UNA SOLA NOCHE, EN UNA VIGILIA O PORQUE SIMPLEMENTE LO PIDAMOS, ESTO NO ES MAGIA, ES BUSQUEDA, ES SACRIFICIO, NO POR LO QUE LO DIGA UN PASTOR CONOCIDO VA A COMENZAR, EL AVIVAMIENTO SERA PROVOCADO POR DIOS, NO POR HOMBRES, TAMBIEN HAY QUE TENER CUIDADO PORQUE AL MISMO TIEMPO QUE VIENE UN AVIVAMIENTO, TAMBIEN CRECERA LA APOSTASIA, Y HABRAN MUCHOS MINISTERIOS QUE DIRAN QUE ESTAN VIVIENDO UN AVIVAMIENTO, PERO SERA UN FALSO AVIVAMIENTO, QUE SERA SOLO EMOCIONALISMO, ADEMAS COMO LO DICE LA BIBLIA, EN ESTOS ULTIMOS TIEMPOS SE LEVANTARAN FALSO PROFETAS, FALSOS MINISTROS DE DIOS, FALSOS MAESTROS, FALSOS PASTORES, ETC…, ASI QUE ¡CUIDADO! NO CREAN TODO LO QUE LES DIGAN, NO TODO EL QUE DICE ¡AVIVAMIENTO! ES HIJO DE DIOS, ¡CUIDADO!, HOY MAS QUE NUNCA DEBEMOS EXAMINARLO TODO Y DISCERNIR ENTRE UN FALSO Y VERDADERO PROFETA DE DIOS.

    COMO DIJIMOS EL AVIVAMIENTO ES CAMBIO DE CONDUCTA, NO ES SOLO PALABRERIA, TIENE QUE VER CON TRES PUNTOS:

    1.- SANTIDAD

    2.- AMOR POR LA PALABRA

    3.- ALCANZAR A LOS PERDIDOS CON EL EVANGELIO Y UNA MANO EXTENDIDA (AYUDA AL PROJIMO)

    ASI QUE NO SE CONFUNDA, NO TODO LO QUE BRILLA ES ORO,

    SI UN AVIVAMIENTO NO ESTA BASADO EN ARREPENTIMIENTO, NO ES VALIDO,

    SINO ESTA BASADO EN LA PALABRA, NO LO CREA,

    SI ES SOLO EMOCION Y CARISMA, NO VAYA AHI,

    SI LE COBRAN ENTRADA POR IR A UN EVENTO O CONCIERTO, ESO NO ES AVIVAMIENTO, SI LE HACEN “SEMBRAR DINERO” O HACER “PACTOS”, SEGURO QUE NO ES AVIVAMIENTO. PUEDE SER avivaMIENTO O AVIVADO MIENTE

    SI EN SU IGLESIA SOLO LE PREDICAN EL EVANGELIO DE LA PROSPERIDAD ECONOMICA Y SOLO HABLAN DE DINERO, ESO POR SUPUESTO QUE NO ES AVIVAMIENTO,

    EL AVIVAMIENTO ES GRATIS, PERO CUESTA CARO , NO EN PESOS, SINO EN INVERSION DE TIEMPO A SOLAS CON DIOS.
    EL AVIVAMIENTO ES TOMAR TU CRUZ Y SEGUIR HASTA EL FINAL SIRVIENDO A CRISTO, CUMPLIENDO CON LA GRAN COMISION.

  10. MARIA Dice:

    ESTE TEXTO ME FUE DE GRAN BENDICION,PARA CONFIRMAR LO QUE ES UN AVIVAMIENTO….GRACIAS Y BENDICIONES DE CORAZON

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