El amor por Cristo
El amarlo de la manera que Él espera ser amado es fruto de una nueva naturaleza: Un nuevo corazón. El amor por Jesucristo emana solamente de una nueva naturaleza
¿De qué otra manera podemos amar a alguien a quien nunca hemos visto más que a nuestros hijos queridos? Amar de esta manera no es natural en los humanos caídos. Cristo Jesús lo dejó claro cuando les dijo a los que no lo amaban: «Si vuestro padre fuese Dios, ciertamente me amaríais» (Juan 8.42). En otras palabras: «La razón por la cual no me amas es que no estás en la familia de Dios. No tienes la naturaleza de la familia: El espíritu, el corazón, las preferencias, las tendencias, las inclinaciones de la familia. Dios no es tu Padre».
Jesucristo es el Hijo único y divino y como tal vino a este planeta (Mateo 11.27) para que los pecadores caídos como tú y yo pudiéramos convertirnos en hijos no divinos de Dios con corazones y maneras como las de Él: «a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre [Jesús], les dio potestad de ser hechos hijos de Dios» (Juan 1.12). Es por eso que Cristo pudo demandar: «Amad, pues, a vuestros enemigos… y seréis hijos del Altísimo…» (Lucas 6.35).
Mediante el nuevo nacimiento y la fe, Jesucristo te da los derechos y las inclinaciones de los hijos de Dios. En el centro de esas inclinaciones, se encuentra el amor total y completo por Cristo, el Hijo de Dios.




October 11th, 2011, 3:02 am
l0s dias siempre pienso en jesus