Ponlas en sus manos
«Colocar nuestros pies en el lebrillo de Jesús es colocar las partes más sucias de nuestra vida en sus manos. En el antiguo Oriente, los pies de las personas se embarraban de lodo y suciedad. Al sirviente en una fiesta le correspondía hacer que los pies estuviesen limpios. Jesús asume el papel del sirviente. Él lavará la parte más sucia de tu vida.
Si se lo permites. El agua del Sirviente viene solo cuando confesamos que estamos sucios. Solo cuando confesamos que estamos embarrados de inmundicia, que hemos andado por caminos prohibidos y que hemos seguido sendas equivocadas.
Nunca estaremos limpios mientras no confesemos que estamos sucios. Nunca seremos puros hasta que reconozcamos que estamos mugrientos. Y nunca podremos lavar los pies de quienes nos han herido mientras no permitamos a Jesús, a quien hemos herido, que nos lave los nuestros».
Tomado de Lucado, M., y Gibbs, T. A. 2000. Gracia para todo momento. Caribe-Betania Editores: Nashville.




January 9th, 2010, 9:43 pm
hermoso pensamiento solo el Espìritu Santo pudo haber inspirado al que lo inscribiò- Nos deja mucha enseñanza. Que Dios nos siga haciendo humildes para permitirle a Êl que nos limpie con su sangre preciosìsima Amen y Amen. Amemomonos unos a otros.
January 10th, 2010, 3:27 am
todos los dias siento que le vayo a dios y por mas que se que el me perdono, el diabl usa a la persona correcta para lastimarm esta persona es mi conyuge y no puede perdonarm lo qe le hice.