¿Qué opinaba Jesús sobre el pecado?
«Desperdició sus bienes viviendo perdidamente… ha consumido tus bienes con rameras». De este modo describe Jesús el pecado del hijo pródigo (Lucas 15.13, 30). Pero cuando este hijo pródigo se arrepiente dice: «Padre, he pecado contra el cielo y contra ti, y ya no soy digno de ser llamado tu hijo» (Lucas 15.21). Por lo tanto, desperdiciar la vida viviendo perdidamente y con rameras no es sobre todo una ofensa contra el cielo, es decir, contra Dios. Esa es la naturaleza fundamental del pecado. Es un ataque contra Dios mismo.
Jesús enseñó a orar a sus discípulos: «Perdónanos nuestros pecados, porque también nosotros perdonamos a todos los que nos deben» (Lucas 11.4). En otras palabras, los pecados que Dios perdona se comparan con los pecados que las personas comenten contra nosotros y se les da el nombre deudas. Por lo tanto, Jesús opinaba que el pecado deshonra a Dios y nos pone en deuda para restablecer el honor divino que nosotros difamamos mediante nuestra conducta o actitud denigrante hacia Él. Para que podamos disfrutar del perdón que Dios da mediante Jesús, Él dice que debemos arrepentirnos.
Arrepentirte significa experimentar un cambio de mentalidad para que puedas ver a Dios como verdadero, hermoso y digno de toda tu alabanza y de toda tu obediencia. El arrepentimiento es una necesidad universal. Nadie queda excluido. Cuando un grupo de personas fue a Jesús con la noticia de dos desastres (Lucas 13.1-4), Él aprovechó la ocasión para advertirles que «si no os arrepentís, todos pereceréis igualmente» (Lucas 13.5). En otras palabras, no piensen que los desastres significan que algunas personas son pecadoras necesitadas de arrepentimiento y otras no. Todas necesitan arrepentirse. De la misma manera que todas necesitan nacer de nuevo (Juan 3.7), todas deben arrepentirse porque todas son pecadoras.
Cuando Jesús dijo: «No he venido a llamar a justos, sino a pecadores al arrepentimiento» (Lucas 5.32), no quiso decir que hay personas que sean tan buenas que no necesitan arrepentirse. Él quiso decir que algunas personas piensan que lo son (Lucas 18.9) mientras otras como «el publicano… se golpeaba el pecho, diciendo: Dios, sé propicio a mí, pecador» (Lucas 18.13, 14).




November 21st, 2009, 2:39 pm
En el original griego, pecado es la traduccion de la palabra “hamartia”, que significa “errar al blanco”. Y este errar al blanco es simplemente no ir hacia Dios….no ir a Dios es pecado.
Cuando Jesus decia que no venia a llamar a justos, estos justos son los que dieron en el blanco..Bendiciones