¿Qué impide que seas salvo? (Primera parte)
Morirás en tus pecados y no irás a la presencia de Dios si estás convencido de que no necesitas ser salvo, que estás espiritualmente bien. Quienes niegan la necesidad de un Salvador son las personas más difíciles de llegar a ellas. Las personas que afirman ser justas sin Jesucristo y afirman: «Yo pertenezco a un grupo especial», o: «Yo soy uno de los 144 000», o: «Yo tengo documentos que dicen que soy una persona justa», sólo se engañan a sí mismas. Las personas quedan cautivadas por las sectas y suponen equivocadamente que pueden alcanzar la justicia de Dios por lo que hacen. Pero nadie viene jamás a Cristo si no lo ve como el Salvador que le libra del pecado y no se ve a sí mismo como un pecador que necesita ser librado de sus pecados por Jesucristo.
La superioridad moral es la gran mentira de Satanás. La realidad es que te salvas por Cristo, la mentira es que te salvas por cualquier cosa que no sea Cristo. Esa mentira puede venir en diversas formas: Se puede ser salvo siguiendo determinadas reglas, realizando rutinas específicas, perteneciendo a una iglesia en particular, siendo lo bastante bueno para que superes tus deficiencias. Hay una infinidad de sistemas posibles para contrarrestar la única verdad y todos son parte de la gran mentira de Satanás. Si Satanás logra introducirte en un sistema que dice que eres justo, será muy difícil sacarte de ese sistema. La Biblia dice en Lucas 16.15 dice: «lo que los hombres tienen por sublime, delante de Dios es abominación». La salvación nunca puede alcanzarse por medio de las buenas obras y los rituales religiosos.
Morirás en tus pecados si pretendes ser moralmente superior y te mofas de cualquiera que hable del pecado o del infierno. El mundo hace eso constantemente. Se burla de Jesús al reírse de sus advertencias acerca del infierno. No toma en serio el infierno cuando disfrazan a los niños de diablo en Halloween. Se niega a reconocer su pecado y su necesidad de recibir el perdón de Cristo mientras confía en las buenas obras o en una religión para lograr la salvación.
Mientras que el no creyente es guiado sin darse cuenta por Satanás desde abajo, el creyente es guiado desde arriba porque su ciudadanía está en los cielos (Filipenses 3.20) y reside en «los lugares celestiales» (Efesios 1.3; 2.6). Estás vinculado, ya sea al cielo o al infierno, mientras estás vivo en virtud de con quién te identificas. Si quieres morir en tus pecados, simplemente cree que no necesitas a Cristo como el Salvador, supón que estás bien, que tienes todos los problemas resueltos y que alcanzarás la justicia. Convéncete de esto y morirás en tus pecados.
Pero ¿qué otra cosa impide que seas salvo? La trataremos en próximos artículos.




October 8th, 2009, 11:08 pm
puez creo que si no creemos plenamente bien en el señor nos iremos al infierno!! pero yo soy una de las personas que me cuesta mantenerme firme en el señor no esque no crea yo ya estoy bautizada pero pienso que viene un leve viento y me tira al piso eh tratado muchisimas veces levantarme de ayi* y lo eh logrado pero me falta mucho por aprender del señor jesus´poreso tengo que seguir para no que darme en este mudo vil dios me ah demostrado que me ama mucho*