Para que seas felicísimo (cuarta parte)
Se es más que feliz al ser:
Compasivo de espíritu.
«Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia» (Mateo 6.7). Siempre se extiende la misericordia a quien no se la merece. Si la mereciera, ya no sería misericordia sino mera justicia.
Es posible tener una pasión por la justicia y a la vez carecer de compasión y de misericordia por los que han fracasado en alcanzarla. La misericordia es la capacidad de ponerse en la situación del otro y tener compasión hacia su lucha o problema. Como la mansedumbre, esta es una gracia distintivamente cristiana. Naturalmente, tendemos más a la crítica que a la misericordia.
La lástima puede ser estéril. Para volverse misericordioso, debes pasar de la pura emoción a la acción compasiva. Si bien la misericordia no perdona el pecado, ayuda a remediar sus estragos. La misericordia alienta al que ha caído a comenzar de nuevo.
Tal como ocurre con la física, donde la acción y la reacción son iguales y opuestas, a los que sean misericordiosos se les mostrará la misericordia, y si se nos muestra misericordia, seremos misericordiosos.
Limpio de corazón.
«Bienaventurados los de limpio corazón, porque ellos verán a Dios» (Mateo 6.8). La limpieza de corazón conlleva claridad de visión. Aquí el énfasis está puesto en la pureza interior y en que seas genuino en contraposición con la respetabilidad externa.
La revelación de Dios que aquí se visualiza no se le otorga al intelecto poderoso a no ser que esté acompañado por un corazón limpio. Es más que un concepto intelectual el que tenemos en esta cualidad; no es una cuestión de ópticas sino de afinidad moral y espiritual. El pecado nubla la visión. La palabra limpio aquí significa «no adulterado», libre de deterioro, sincero y sin hipocresía. La promesa: «Ellos verán a Dios».




August 14th, 2009, 3:15 pm
no comprendi el significado de deidad
August 16th, 2009, 5:04 pm
yo opino que paracer limpio de corazo de vemos estar en paz con dios en la forma de seguir sus mandamientos y si pecamos pos esta el arrepentimiento en la confecion y tratar de no volver a caer las tentaciones son del demonio pero si creemos en dios todo poderoso nada ni nadie nos llevara al mal