Para que seas felicísimo (primera parte)
Muchos piensan que si tuvieran mucha riqueza, ausencia de sufrimiento, buena salud, un buen empleo, una gratificación sin límite de los apetitos y un buen trato por parte de todos, de hecho serían bienaventurados (es decir: Feliz, feliz, feliz). Jesús invirtió por completo ese concepto y lo sustituyó por muchas de las experiencias que quisiéramos dejar de lado: Pobreza, duelo, hambre, sed, renunciación, persecución. Cristo dice: «La verdadera bienaventuranza debe encontrarse en este largo camino».
Para ser más que feliz, felicísimo se necesita:
Falta de complacencia espiritual.
«Bienaventurados los pobres en espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos» (Mateo 6.3). En la superficie, estas palabras tienen un sonido sordo para quienes tienen vidas que están plagadas por esa condición debilitante. Por supuesto, aquí nuestro Señor se está refiriendo a los pobres de espíritu, no a los pobres de bolsillo. No hay ninguna virtud en la pobreza por sí sola; por cierto, no es una bendición automática.
Hay dos palabras para «pobre» en griego. Una significa alguien que no tiene nada superfluo; la otra, alguien que no tiene nada de nada, que está en bancarrota y no posee recursos. Es a este segundo significado al que Jesús se refirió. La lección es clara: La persona a quien debe envidiarse es la que, conciente de su bancarrota espiritual, se vuelve a Dios y toma sus recursos ilimitados. Como dijo Martín Lutero: «Todos somos mendigos, viviendo del botín de Dios». Pero esa pobreza conduce a la riqueza espiritual.
Contrición espiritual.
«Bienaventurados los que lloran, porque ellos recibirán consolación» (Mateo 6.4). Esta es otra paradoja. Es como si alguien dijera: «¡Cuán felices son los infelices!» Esta cualidad es producto de la pobreza de espíritu de la primera bienaventuranza. No es la desgracia lo que está principalmente a la vista, si bien eso no debería excluirse. La palabra lloran transmite la idea de la angustia más profunda. Se trata de llorar por el pecado y el fracaso, por la lentitud de nuestro crecimiento en la semejanza a Cristo, llorar sobre nuestra bancarrota espiritual.
Hay dos errores que puede cometer el discípulo. Uno es creer que los cristianos nunca deben estar felices ni reírse; la otra, que los cristianos siempre deben estar felices y risueños. Como dijo Salomón: «Todo tiene su tiempo… tiempo de llorar, y tiempo de reír, tiempo de endechar, y tiempo de bailar» (Eclesiastés 3.1-4).
Nadie logra una madurez total sin la experiencia de la angustia. Hay espacio para que el discípulo llore por la lentitud de su crecimiento y la escasez de su logro espiritual aparte de cualquier pecado real en su vida.
El llanto y la dicha no son incompatibles, ya que Jesús dijo: «Bienaventurados los que ahora lloráis, porque reiréis» (Lucas 6.21). La felicidad suprema está en el consuelo que otorga Dios, no en el llanto en sí: «Recibirán consolación».
(continuará)




August 1st, 2009, 12:11 pm
muy bien…acertado el ensayo!!!
August 4th, 2009, 7:24 pm
Yo comparto totalmente las ideas vertidas en la lectura que acabo de hacer sobre la felicidad.
August 6th, 2009, 4:00 pm
Siempre comento lo que dijo Salomon, no hay porque desesperarse porque todo debajo del cielo tiene su momento, es decir, que no tenemos que deprimirno porque no hemos logrado llegar a la cima todo podemos llegar, pero Dios en quien dispone de lo que merecemos. Esta muy bonito este analisis sobre la felicidad..
August 12th, 2009, 5:59 am
si la fe que tenemos en Cristo Jesus fuera solo para esta vida, seriamos los mas desdichados de todo el planeta.
que quiso decir pablo con estas palabras tan sabias, que consentremos nuestra felicidad no solo en como nos vaya en este mundo ostil, sino que a pesar de nuestras aflicciones, nesecidades, probemas, y muchas tribulaciones tenemos que ser felices porque nos espera una vida ademas que es por la eternidad, va a ser 100% feliz, una felicidad que nunca emos experimentado en la tierra, nomas ponganse a pesar en la vida de Pablo o de Moises ellos eran felices y lo tenian todo hasta que el señor los escogió para enaltecer a nuestro Señor, desde ese momento tubieron muchas tribulaciones y problemas pero ellos tenian la certeza y la combiccion déque lo que les esperaba al lado de Dios valia la pena suvrir para la vida eterna, esta vida es tan solo un sueño y perecedera y yo espero con ancias esa paz y felicidad que el Señor nos a prometido. Dios los bendiga
September 8th, 2009, 8:35 pm
Mas os hago saber; hermanos, que el evangelio an
ciado por mi.no es segun hombre,
Galatas 1;11
Dios govierna su reino.y es en ese reino donde se hace su voluntad.
‘Desde Ge’nesis 12 podemos ver que Dios. su proposito ha sido siempre tener un reino
Exodo 19; 6 dice que Israel seria un reino de sacerdotes y nacion santa’