«No podrás»
Puedes estar seguro que siempre habrá quien intentará desalentarte de matar a tu gigante de la inseguridad o a cualquier otro gigante de tu vida. No esperes el apoyo de mil alentadores. Quizá no encuentres ni uno solo en tu empeño.
David se topó con el desaliento tan pronto como llegó al campo de batalla y preguntó por qué todos escapaban delante del gigante Goliat. Eliab, el hermano mayor de David, lo acusó de ser un ostentador engreído simplemente por estar en la escena (1 Samuel 17.29). La respuesta de David es una estrategia clave cuando te toque tratar con los desalentadores. Puedes fácilmente caer en la trampa de pensar y considerar demasiado al desalentador.
Pero aún más desaliento que debía enfrentar David. Incluso el rey Saúl le hizo una advertencia con respecto a confrontar a Goliat. Y dijo David a Saúl: «No desmaye el corazón de ninguno a causa de él; tu siervo irá y peleará contra este filisteo. Dijo Saúl a David: No podrás tú ir contra aquel filisteo, para pelear con él; porque tú eres muchacho, y él un hombre de guerra desde su juventud» (1 Samuel 17.32, 33).
Sin embargo, David no estaba preocupado por cuánta experiencia tuviera Goliat porque sabía que Dios era Todopoderoso. Cuán trágico es cuando limitas tu fe a sólo lo que puedes ver. Pensar que eres incompetente para una tarea es egolatría. Comienzas a pensar en lo que percibes de tus propias capacidades como independientes de Dios. Esta mentalidad independiente ignora el hecho de que Él ha declarado que su fortaleza se perfecciona en la debilidad. Dios no llama a los calificados, Él califica a los llamados.
Los enemigos de Nehemías intentaron todo truco posible para evitar que reconstruyera el muro de la ciudad de Jerusalén que estaba en ruinas. Advierte cómo Nehemías manejó la oposición de ellos: «Sambalat y Gesem enviaron a decirme: Ven y reunámonos en alguna de las aldeas en el campo de Ono. Mas ellos habían pensado hacerme mal. Y les envié mensajeros, diciendo: Yo hago una gran obra, y no puedo ir; porque cesaría la obra, dejándola yo para ir a vosotros. Y enviaron a mí con el mismo asunto hasta cuatro veces, y yo les respondí de la misma manera» (Nehemías 6.2-4). Nehemías permaneció firme a pesar de los esfuerzos de ellos. A veces tienes que repetirte indefinidamente que hablas en serio acerca de matar a tu gigante.




July 4th, 2009, 4:06 pm
Gracias, te aseguro que cuando escribias, no eras tu, te guiaba el espiritu de Dios, pues, El, sabía que hoy, leiría lo que necesitaba. Dios te bendiga
July 4th, 2009, 4:18 pm
Bien, acabo de comentarlo con mi hija, pusimos de testimonio las obras de mi madre, hemos coincido. gracias por empesar a contruir esta nueva fortaleza.